La Diputación de Sevilla ha anunciado un amplio paquete de ayudas económicas destinadas a contrarrestar la despoblación que afecta a los pueblos de la provincia. El paquete incluye una serie de subvenciones y ayudas que van desde el estímulo al emprendimiento hasta la compra de inmuebles para rehabilitación y vivienda. Este desafío demográfico es uno de los diez retos que se recogen en el documento ‘Sevilla de 10, un reto compartido’, entregado por el presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández, al presidente de la Junta, Juanma Moreno.
El documento expone la preocupación por la pérdida de población en la provincia. Según los datos presentados, el 68,66% de los pueblos con menos de diez mil habitantes han experimentado una disminución de población en el periodo de 2012 a 2022. Este porcentaje aumenta al 73,81% en el caso de los municipios con menos de cinco mil habitantes.
«Se trata de una propuesta que tiene que ser un reto compartido entre las administraciones autonómica y local», declaró Fernández. Este pacto político propone avanzar en un nuevo Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla (POTAUS), que se diseñó para ordenar el suelo de los 46 municipios de la corona metropolitana en 2009. Además, el documento propone un plan metropolitano de vivienda, un aumento presupuestario para el Plan de Empleo ‘Más Sevilla Social’ y la demandada mejora de la sanidad.
El documento también contempla la construcción de residencias universitarias públicas, un proyecto estrella de la Diputación en este mandato. Fernández, en una reciente rueda de prensa con la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, anunció la construcción de nuevas residencias universitarias, para lo que ya se están llevando a cabo conversaciones con los rectores de la Universidad de Sevilla y la UPO.
El documento de Fernández esboza también las líneas para alcanzar la depuración del agua al cien por cien en la provincia y su uso terciario. Uno de los temas clave de ‘Sevilla de 10, un reto compartido’ es la movilidad. En este sentido, se analiza el Consorcio de Transportes y se propone un pacto por las carreteras secundarias.
En este contexto, Fernández plantea a Moreno un modelo unificado del Consorcio de Transportes Metropolitano, que integre en la tarjeta el uso para el servicio de Cercanías, y que ponga fin a los problemas de puntualidad, falta de horarios y líneas, falta de aforo, falta de servicios en fines de semanas y la necesidad de modernización de vehículos. También se propone reforzar las líneas durante la Semana Santa y la Feria de Abril de Sevilla, así como mejorar la conexión con hospitales y la estación de metro de Mairena del Aljarafe.
Del mismo modo, Fernández propuso a Moreno un pacto político por las carreteras secundarias de Sevilla. Según el Catálogo de Carreteras de Andalucía, la Junta tiene la titularidad de 1.906 kilómetros de vías en la provincia, y la Diputación, 1.477 kilómetros. Desde la Diputación, se considera fundamental mejorar la interconexión en las áreas rurales, para lo que se propone fijar un porcentaje anual de inversión para el mantenimiento y conservación de las carreteras, que supondría para la Diputación una inversión de entre 13 y 17 millones. Además de las mejoras cuantitativas, se proponen mejoras cualitativas, como el ensanche de calzadas.
