La demanda de préstamos para adquirir vivienda en la zona euro se redujo un 27% durante el tercer trimestre de 2026, lo que supone su mayor contracción desde 2023. El dato, recogido en la última encuesta de préstamos bancarios del Banco Central Europeo (BCE), supera ampliamente el retroceso del 12% que las propias entidades financieras esperaban.

La política monetaria del BCE está enfriando el mercado inmobiliario europeo. La subida continuada de los tipos de interés, la pérdida de confianza de los consumidores y el deterioro de las perspectivas del sector residencial explican el descenso de las solicitudes de hipotecas.

Los tipos de interés, principal freno para las hipotecas

El encarecimiento del dinero fue el factor con mayor impacto negativo en la demanda, con una presión a la baja del 39%, la más intensa desde 2023. Los bancos de Alemania, España y Francia señalaron efectos adversos derivados de esta evolución.

Además, las entidades endurecieron un 16% las condiciones de las hipotecas, una proporción cuatro veces superior a la registrada en el trimestre anterior. Al mismo tiempo, las solicitudes rechazadas aumentaron un 5%, por encima de su media histórica.

En el ámbito empresarial, los bancos elevaron un 9% sus criterios de concesión y la demanda de crédito descendió un 6%.

La demanda de crédito también se reduce en España

La encuesta de préstamos bancarios difundida por el Banco de España, organismo presidido por José Luis Escrivá, constata que entre julio y septiembre la demanda de financiación disminuyó en todos los segmentos. El retroceso más intenso correspondió a los préstamos solicitados por los hogares para comprar vivienda.

No obstante, el supervisor precisa que, a diferencia de lo ocurrido en el conjunto de la eurozona, en España la caída de la demanda coincidió con las previsiones que los bancos habían realizado tres meses antes.

Condiciones más restrictivas en las nuevas operaciones

Por el lado de la oferta, las entidades españolas mantuvieron sin cambios sus criterios de concesión para vivienda y empresas, aunque los endurecieron levemente en el crédito al consumo. Sin embargo, las condiciones aplicadas a las nuevas operaciones fueron más restrictivas debido al aumento de los tipos de interés.

Los bancos trasladaron el incremento de sus costes de financiación sin modificar sus márgenes ordinarios. En el caso de las empresas, el descenso de las solicitudes no fue uniforme: afectó únicamente a las pymes y a los préstamos a largo plazo, mientras que la demanda de las grandes corporaciones registró un ligero crecimiento.

Previsiones de mayor endurecimiento del crédito

El Banco de España señala que, además del elevado nivel de los tipos de interés, las peores perspectivas del mercado inmobiliario influyeron de forma relevante en la reducción de las peticiones de hipotecas.

Hace unas semanas, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, advirtió de un grave «problema de asequibilidad». Según el directivo, existe una amplia demanda de compradores potenciales que no puede alcanzar los precios actuales.

El mercado descuenta hasta cuatro subidas adicionales de tipos, que elevarían las tasas hasta el 3,5%. Gortázar anticipó que esta situación provocará una fuerte desaceleración del crédito el próximo año.

Antes de la reunión del BCE prevista para este jueves, los inversores esperan que la presidenta de la institución, Christine Lagarde, anuncie una nueva subida de tipos. Para el cuarto trimestre, las entidades financieras españolas prevén endurecer moderadamente los criterios de concesión de préstamos a los hogares y anticipan nuevas caídas de la demanda en todos los segmentos.

Según la banca española, las condiciones de acceso a la financiación seguirán empeorando tanto en los mercados minoristas como en todos los mayoristas.