«La amnistía nos indignó, muchos policías gallegos abandonaron su plaza en la UIP»

Roberto González: Una voz para la Policía en Galicia

Roberto González, nacido en A Merca en 1982, ha estado al frente del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Galicia durante la última década. Este sindicato es el más representativo en la comunidad autónoma. González lleva años luchando por aumentar el número de agentes para combatir una creciente tasa de criminalidad y por mejorar las condiciones laborales y de jubilación de los agentes de policía.

El SUP ha logrado recientemente que la calificación de profesión de riesgo para la Policía Nacional llegue al Senado. Esta clasificación está vinculada con uno de los principales objetivos de González: lograr una jubilación digna para los agentes. Actualmente, los oficiales de policía experimentan una pérdida significativa de ingresos al jubilarse, aproximadamente 700 euros al mes.

González propone varias soluciones para este problema, como cotizar por toda la nómina o ascender a los agentes a un grupo de clasificación superior cuando se jubilan. También sugiere que se podría considerar la nómina del último año para el cálculo de la pensión.

La lucha por un catálogo de comisarías actualizado

González también se centra en la necesidad de actualizar los catálogos de las comisarías, que determinan la plantilla de agentes. Según él, estos catálogos están obsoletos y no reflejan la realidad actual de la criminalidad. Aunque el Ministro del Interior anunció en febrero la creación de un grupo de trabajo para abordar este asunto, hasta ahora no se han tomado medidas concretas.

González afirma que la actualización de los catálogos implicaría una inversión económica, ya que el actual se remonta a 2008 y ya no es relevante. Además, señala que hay funcionarios destinados en grupos de investigación tecnológica que están catalogados en seguridad ciudadana porque no existe un grupo específico para ellos. Asimismo, indica que los oficiales que se ocupan de los casos de violencia de género están operando con recursos mínimos, a pesar de que éste es uno de los delitos que más ha aumentado en los últimos años.

González estima que Galicia necesita al menos 300 agentes de policía adicionales para satisfacer las necesidades actuales.

El aumento de la violencia tras la pandemia

González también destaca que la percepción de la violencia en las calles ha aumentado después de la pandemia, con más personas armadas y más peleas. Vincula este aumento de la violencia con un mayor consumo de drogas y el consiguiente aumento de los delitos.

En respuesta a esta situación, el SUP ha organizado numerosos cursos de formación para los agentes. Sin embargo, González señala que todavía hay margen de mejora y que es necesario adaptar la formación a la realidad actual de la delincuencia. Entre otras cosas, menciona la necesidad de mejorar el plan de tiro y de establecer procedimientos claros para situaciones como desalojos o allanamientos.

El uso de nuevas tecnologías

González celebra el hecho de que los agentes ahora cuenten con pistolas tipo Táser y ‘bodycams’, que considera herramientas importantes para la autoprotección. Sin embargo, insta a que todos los patrulleros lleven una cámara, ya que esto puede cambiar la actitud de las personas con las que interactúan.

Apoyo psicológico para los agentes

Además, González se enorgullece de haber sido pionero en la creación de un recurso de ayuda psicológica para los agentes de policía en Galicia. Este recurso, que fue creado en 2015, ahora cuenta con siete psicólogos y un teléfono disponible las 24 horas del día para ayudar a los agentes que están pasando por un mal momento.

Finalmente, González expresa su indignación por la ley de amnistía, que excluye a cinco agentes que siguen siendo investigados por su actuación durante los disturbios del ‘procés’. González confía en que estos agentes serán absueltos y denuncia que aquellos que cometieron delitos están siendo amnistiados. Este hecho ha provocado que muchos agentes hayan dejado su plaza en la UIP desde 2019.