La presidenta de la Airef, Cristina Herrero, este junio.

Fondos europeos Next Generation: Impacto en la economía española y desafíos en su implementación

La economía española experimentó un impacto significativo en 2020 debido a los fondos europeos Next Generation, una iniciativa destinada a impulsar la recuperación económica post-pandemia. Sin embargo, los desafíos en la implementación de estos fondos han llevado a un impacto menor de lo esperado en el Producto Interno Bruto (PIB) de España.

Esther Gordo, directora de análisis económico de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), señaló que si todo hubiese salido según lo planeado, estos fondos deberían haber representado un impacto en la economía española equivalente al 2,7% de su PIB en 2020. Sin embargo, los retrasos en su implementación han reducido el impacto esperado a un 1,6% del PIB. Para 2021, la expectativa es de un impacto del 1,5%, y para 2024, la tasa ha descendido hasta el 1,1%.

El retraso en la ejecución de los fondos plantea retos

Según Gordo, el ritmo de ejecución de los fondos sigue estando por debajo de las expectativas iniciales, lo que ha obligado a revisar continuamente las previsiones. Este retraso en la implementación de los fondos ha sido el tema central de un evento organizado por el departamento de Economía, Hacienda, Promoción Económica y Turismo del Ayuntamiento de Barcelona, en el que se analizó el despliegue de los fondos europeos en la ciudad.

En este contexto, Gordo elogió el trabajo de Barcelona, que ha estado a la vanguardia en la gestión de estos fondos. La ciudad representa una cuarta parte de las formalizaciones de licitaciones de la comunidad y ha hecho «grandes esfuerzos de gestión y transparencia». Catalunya en general también fue alabada por Gordo, ya que es la segunda autonomía a la que más fondos se han asignado.

El problema reside en que, en general, la implementación de los fondos europeos Next Generation está yendo más lento de lo esperado. Inicialmente, se calculaba que para 2026 la ayuda estaría completamente repartida. Sin embargo, ahora la Airef considera más prudente situar esa meta en 2029. Esto explica por qué año tras año el impacto previsto sobre la economía es menor de lo esperado.

A pesar de los desafíos, Gordo enfatizó que no se duda de que la ejecución de los fondos se completará. Este retraso era previsible debido a la magnitud de la ayuda, la rapidez con la que se tenía que desplegar y los distintos tipos de ayuda que combina.

La preparación de las empresas, un factor determinante

Anna Armengol, analista económica de la Representación de la Comisión Europea en España, ofreció una lectura optimista de la situación. Según ella, el retraso en la implementación de los fondos no es más que un efecto de la complejidad que implica llevar a la práctica estas reformas.

Marta Angerri, representante de la Cambra de Comerç de Barcelona, añadió dos factores más al análisis. En primer lugar, señaló que las empresas no estaban del todo preparadas para manejar una ayuda de tal magnitud. En segundo lugar, mencionó que ha habido dificultades para entender que estos fondos no cubren todos los costos.

Angerri subrayó que las empresas deben ser conscientes de que los fondos europeos están destinados a transformar la industria, especialmente en el eje verde y digital. Por tanto, las empresas no deben ver estos fondos como una solución a todos sus problemas, sino como una herramienta para impulsar la transformación y adaptación a los desafíos del futuro.

Estos puntos de vista y análisis sobre la implementación de los fondos europeos Next Generation en España demuestran que, aunque el camino hacia la recuperación económica post-pandemia puede estar lleno de desafíos, la voluntad y el compromiso para superar estos obstáculos están firmemente presentes. Con el tiempo y una gestión efectiva, se espera que estos fondos tengan un impacto significativo en la economía española.

Por Daniel