Las últimas etapas de la Eurocopa y la reinvención de los Países Bajos
Fútbol, ese deporte que nos apasiona y que nos llena de expectativas y sorpresas. ¿Quién puede prever los resultados? ¿Quién puede determinar qué equipo será el ganador basándose en los partidos jugados, las puntuaciones, el dominio, la posesión, los pases dados, los goles? No, no, todo eso no sirve para hacer pronósticos.
Estamos en la última semana de la Eurocopa, y nos encontramos, dicen, con las cuatro mejores selecciones del continente. Si nos atrevemos a hacer una clasificación, que no es válida, que no cuenta, que no sirve para nada, España es, por mucho, con mucho y con todos los puntos y partidos ganados (sin una sola chiripa, por cierto), la mejor selección. Le sigue Holanda, perdón, Países Bajos y, ya muy, muy, lejos, demasiado lejos, Francia e Inglaterra.
El resurgimiento de los Países Bajos
Pero, en lugar de centrarnos solo en ‘La Roja’, pongamos el foco en los Países Bajos. Esta selección fue eliminada en los cuartos de final del Mundial-2022, en los octavos de final de la Eurocopa-2020 y ni siquiera se clasificó para el Mundial-2018 ni la Eurocopa-2016. Pero ahora, se ha metido entre las cuatro mejores selecciones de Europa, algo que no ocurría desde 2004.
El papel de Ronald Koeman
Debemos agradecer este logro a Ronald Koeman. Él es quien, con una plantilla revolucionaria, totalmente nueva, ha logrado este hito. A pesar de ser maltratado y despreciado por Joan Laporta, Koeman ha logrado confiar ciegamente en futbolistas como Xavi Simons y Memphis Depay, ambos con un historial azulgrana.
No se trata de venganza, esa palabra no es apropiada en el deporte. En cambio, hablemos de reivindicación. Es posible (y justo) que muchos recuerden ahora que Koeman fue despedido, no solo del Barça, en noviembre de 2021, sino también del Valencia (2008), AZ Allkmaar (2009) y Everton (2017). Pero, ¿quién no ha sido despedido alguna vez?
Koeman es pura sensatez y, sin duda, más que cruyffismo. El fútbol que propone los Países Bajos es una mezcla de todo. En realidad es el fútbol total, una mezcla absoluta de fuerza y técnica, velocidad y toque, desmarque y ímpetu, correr a tope y triangular cuando se puede.
La España de Luis de la Fuente y el sueño de una final
Este estilo de juego se asemeja a lo que ocurre con la España de Luis de la Fuente. Ellos son el fruto de una selección que ganó el Europeo Sub-19 con Rodri, Merino y Unai, que se llevó el Sub-21 con Fabián, Olmo y Ferran, que llevan una década juntos. Tal vez, junto con esta Holanda tan curiosa, llamativa y futbolera, puedan repetir la final del Mundial de Suráfrica.
Pero, volviendo a nuestros primeros pensamientos, esos dos equipos que nos gustan, que nos parecen los más atractivos, puede que no sean los favoritos para los expertos en estas atractivas semifinales de martes y miércoles.
¿Quiénes son los verdaderos favoritos?
Nadie, absolutamente nadie (o muy pocos, nosotros), le echa en cara a Didier Deschamps y a Gareth Southgate que ni Francia ni Inglaterra jueguen a fútbol. Ni siquiera juegan a ganar. Ganan, pero sin merecerlo.
Es posible que esos dos favoritos ofrezcan una imagen lamentable. Pero, sencillamente, porque se trata de ganar. A pesar de la eterna cantinela de los ‘cruyffistas’, el buen fútbol, la belleza, no siempre conduce al éxito.
Por eso siempre tememos que los que juegan bonito se queden a mitad de camino. Y es por eso que, aunque todos estemos a favor de España y los Países Bajos, igual la final, por desgracia, la juegan Francia e Inglaterra, cuyo único mérito es pasar, a veces, ni siquiera ganando.
