La Embajada de Israel en España ha emitido un comunicado que denuncia a ciertos ministros, intelectuales y medios de comunicación españoles de apoyar a Hamás. En concreto, la embajada acusa a estos sectores de promover la incitación al odio y el antisemitismo. Esta acusación se produce después de que el Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, enviara una carta a las empresas españolas en Israel instándolas a no contribuir al genocidio en Palestina.
En el comunicado, la embajada rechaza la acusación de que Israel está cometiendo un genocidio. Además, afirma que la demonización y deslegitimación del Estado de Israel favorece a aquellos que buscan su desaparición. Entre estos últimos, la embajada cita al grupo terrorista Hamás, con el que Israel mantiene una guerra abierta desde los ataques del pasado 7 de octubre. Aunque el comunicado no menciona directamente a Bustinduy, sí hace referencia a las operaciones militares del Ejército de Israel (IDF) en la Franja de Gaza.
Por su parte, Bustinduy ha instado a las empresas españolas con actividad económica en Israel a tomar las medidas necesarias para evitar contribuir a las violaciones de derechos humanos que el Estado israelí está cometiendo en los Territorios Palestinos Ocupados. Bustinduy es miembro de Sumar, un partido minoritario en el Gobierno de coalición que ha mantenido una postura dura contra la respuesta de Israel después de los ataques de Hamás.
Destacadas figuras políticas como Íñigo Errejón, portavoz en el Congreso, o la líder Yolanda Díaz han acudido a manifestaciones de apoyo al pueblo palestino. En octubre, Díaz ya pidió que Israel depurara sus responsabilidades por crímenes de guerra ante la Corte Penal Internacional (CPI). Ione Belarra, secretaria general de Podemos, entonces en el Gobierno, incluso propuso llevar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ante la CPI.
La Embajada de Israel ya acusó a miembros del anterior Gobierno de alinearse con el terrorismo. Esta acusación fue rechazada por el Gobierno español, que la calificó de infundada. Desde entonces, las relaciones diplomáticas con Israel han sido complejas y han estado condicionadas por los esfuerzos del presidente español, Pedro Sánchez, para reconocer al pueblo palestino.
Portavoces israelíes han sugerido que las declaraciones de miembros del Gobierno español podrían estar beneficiando a Hamás. Durante una visita oficial a Israel en noviembre de 2023, Sánchez expresó que la respuesta israelí no puede implicar la muerte de civiles inocentes. Estas declaraciones fueron denunciadas por un portavoz de las IDF.
En respuesta a la última ofensiva en Gaza, Sánchez destacó la necesidad de alcanzar un alto el fuego para evitar la muerte de más civiles inocentes y permitir la entrada de ayuda humanitaria y la liberación de los rehenes israelíes. En su comunicado, la Embajada de Israel destacó el contraste entre las acusaciones que reciben y el silencio de la mayoría de los intelectuales y las organizaciones de derechos humanos en España ante el drama de los 132 secuestrados que siguen en manos de Hamás.
