El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha provocado un temblor en la normalmente serena relación entre las instituciones europeas. En una serie de declaraciones, Michel ha acusado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de ser «parcial» en su gestión de la crisis desencadenada por la guerra de Gaza. También sugiere que no debería ser reelegida para un segundo mandato al frente del brazo ejecutivo de la UE. Este sorprendente ataque se ha interpretado como parte de una maniobra para impedir su reelección, atribuida principalmente al presidente francés Emmanuel Macron.

Michel, quien también es miembro de la familia política liberal a la que pertenece Macron, ha afirmado que no buscará un segundo mandato. En una entrevista que ha sido publicada en varios medios europeos, acusó a von der Leyen de actuar de manera parcial y desigual durante la crisis desencadenada por los ataques del grupo terrorista Hamas el 7 de octubre y la subsiguiente y brutal operación del ejército israelí en Gaza.

Acusaciones de parcialidad

Según Michel, la decisión de von der Leyen de viajar a Israel poco después de los ataques y reunirse con el primer ministro Benjamin Netanyahu, fue una señal de parcialidad. Michel sostiene que von der Leyen «tomó posiciones que no fueron imparciales», añadiendo que «es necesario una Comisión imparcial», lo que implica que, a su juicio, von der Leyen no debería repetir en el cargo.

Fuentes cercanas a von der Leyen han descartado que vaya a responder a este ataque, en particular ahora que está participando en la campaña del grupo Popular. Sin embargo, en privado, han reconocido que este ha sido un ataque sin precedentes que desacredita no tanto a Michel, sino a la institución que representa.

Este no es el primer choque entre las dos figuras más destacadas de las instituciones europeas. Durante una visita oficial a Ankara en 2021, Michel y von der Leyen se encontraron en una situación embarazosa. El protocolo turco había colocado un solo sillón para la delegación europea, que Michel ocupó con toda naturalidad, relegando a von der Leyen a una posición secundaria. Michel fue acusado de machismo por no haber mostrado ninguna contrariedad al ver a von der Leyen en una posición marginada.

Escándalo y rectificación

Michel, que no ha logrado consolidarse en el cargo y sabe que una mayoría de líderes nacionales ya no le respalda, tuvo su propio escándalo. En enero de este año, anunció que dejaría el cargo antes de terminar su mandato en noviembre para presentarse a las elecciones europeas. Sin embargo, tuvo que rectificar y cancelar estos planes pocos días después, debido a la avalancha de críticas que generó esta decisión.

Se sabe que Macron se opone al sistema de elegir al presidente de la Comisión entre las filas del partido más votado, ya que su propio partido no está entre los dos grandes grupos con opciones (populares y socialdemócratas). Macron también se aprovecha de la poca popularidad que von der Leyen tiene entre su propio partido, que critican su gestión de la transición energética.

El mensaje que Michel ha entregado en esta entrevista probablemente proviene desde París, que promociona en lugar de von der Leyen al ex presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. Italia está de acuerdo con esta decisión y hasta Alemania podría estar de acuerdo, teniendo en cuenta que el canciller Olaf Scholz es socialdemócrata.

Sin embargo, todos saben que la decisión del Consejo sobre el nombramiento del presidente de la Comisión debe ser ratificada por el Parlamento. A von der Leyen solo le sobraron nueve votos hace cinco años, y las encuestas actuales sugieren que es improbable que pueda haber una mayoría en la que no figure el Partido Popular Europeo, que será el partido con más eurodiputados.