Holaluz gana 5,51 millones de euros y triplica su facturación.

Las últimas semanas han sido sumamente difíciles para Holaluz, la comercializadora energética catalana. Actualmente, la empresa se encuentra negociando un financiamiento de 20 millones para superar la asfixia financiera que le ocasionó el desplome del mercado solar a principios del año pasado. Como resultado de esta situación, la compañía cerró el último ejercicio con pérdidas que superan los 26 millones de euros, quintuplicando las del año anterior, y un fondo de maniobra negativo que excede los 44 millones.

Holaluz ha experimentado una serie de contratiempos financieros que han llevado a sus fundadores a enfrentarse a lo que se podría describir como “El largo y tortuoso camino”, un título de canción de los Beatles que muy probablemente resuena en sus mentes en estos momentos. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, la empresa ha logrado avances significativos en su camino hacia la recuperación financiera.

La compañía afirma que, a pesar de un primer trimestre difícil en 2023, logró revertir su situación en el segundo trimestre de ese año, alcanzando el ‘break-even’ (ni pérdidas ni ganancias) en su resultado de explotación en los últimos 12 meses (abril de 2023 a marzo de 2024). En ese periodo, la compañía logró un resultado de explotación normalizado de 22,5 millones, muy por encima de los 4,3 millones del año anterior.

Sin embargo, la recuperación financiera de Holaluz no ha estado exenta de controversia. Los dos principales accionistas de la compañía, Axon (con el 16,80% del capital) y Geroa Pentsioak (con el 6,68%) se negaron a firmar las cuentas de 2023. Esta discrepancia en el consejo de administración, donde los fundadores Carlota Pi, Oriol Vila y Ferran Nogué y los vocales independientes votaron a favor, ha sido publicitada.

Además, la empresa ha tenido que enfrentarse a la suspensión de la cotización de sus acciones debido a su incapacidad para publicar su información financiera auditada anual a tiempo. A pesar de estos desafíos, las acciones de la empresa han logrado recuperar terreno en la bolsa BME Growth, con un alza de más del 7%.

En un esfuerzo por mejorar su solvencia financiera, Holaluz está en negociaciones con el Institut Català de Finances (ICF) para un préstamo de 10 millones, y con la sociedad pública Avança para otro de 3 millones. Además, la compañía tiene dos posibilidades adicionales de financiamiento: dos préstamos convertibles de otras tantas ‘family offices’ por 1,8 millones y una ‘equity line’ (línea de capital, que supone la aportación de capital por parte de terceros) por hasta 7 millones, o bien un préstamo convertible de 7 millones por parte de un «inversor industrial del sector».

A pesar de estos retos financieros, la empresa continúa operando con normalidad e insiste en su adaptación a las nuevas circunstancias del mercado. Como parte de sus esfuerzos de adaptación, la compañía implementó un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectó a más de 200 personas a finales del año pasado. Sin embargo, gracias a estas y otras medidas, como apostar por menos instalaciones de autoconsumo de mayor valor bajo su lema ‘La revolución de los tejados’, la mejora de las cuentas comenzó a consolidarse en el primer trimestre del ejercicio actual.

Por Daniel