Agricultores catalanes protestan en Fondarella, en el Pla d'Urgell (Lleida)

El sindicato agrario catalán, Unió de Pagesos (UP), ha convocado una serie de movilizaciones para el martes 13 de febrero, marcando la segunda semana de protestas. Dirigidos por Carles Vicente, responsable de Organización de UP, los manifestantes se centrarán en tres nodos estratégicos de distribución de alimentos importados: el mercado central de Mercabarna, el puerto de Tarragona y el paso fronterizo de La Jonquera.

El objetivo de estas movilizaciones es claro: los agricultores catalanes protestan contra los productos importados de países fuera de la Unión Europea que se venden a precios más bajos en España, a pesar de que no cumplen con los mismos rigurosos criterios ambientales y laborales que se exigen a los productores locales. «Son una competencia desleal en toda regla», denuncia Vicente.

La estrategia para las protestas incluye marchas lentas desde diferentes puntos de la geografía catalana hasta los tres lugares seleccionados. Los manifestantes de Tarragona, por ejemplo, se dirigirán al puerto en columnas que partirán desde Valls (Alt Camp), Reus (Baix Camp) y El Morell (Tarragonès), y también desde las Terres de l’Ebre. Es posible que también se unan a la protesta agricultores del sur de Lleida, añade Vicente.

Los agricultores de las comarcas centrales se unirán al bloqueo convocado en los accesos a Mercabarna, desde donde se distribuyen gran parte de las verduras y hortalizas importadas de países no comunitarios. También se espera la llegada de una columna de agricultores del Baix Llobregat que se habrán concentrado previamente en la cooperativa de Sant Boi. Se invita a los agricultores y ganaderos que quieran participar a título individual o desde distintas plataformas a unirse a la protesta, según el responsable de Organización de UP. «Si volvemos a confluir todos, como ocurrió los pasados 6 y 7 de febrero, haremos más fuerza», subraya.

Pero las protestas no se limitan a Cataluña. Vicente señala que las reivindicaciones del sector agrario continuarán el miércoles 21 de febrero en Madrid. «Allí vamos a congregarnos productores de toda España para hacer llegar nuestras peticiones ante la misma sede del Ministerio de Agricultura», proclama.

Además de luchar contra las importaciones extracomunitarias, los agricultores también están pidiendo una reducción de la carga burocrática a la que actualmente tienen que dedicar una quinta parte de su jornada. Asimismo, solicitan que se acelere el pago de las ayudas y subvenciones ya otorgadas.

Estas protestas llegan en un momento en que la agricultura en España se enfrenta a múltiples desafíos, desde la competencia de productos importados más baratos hasta los crecientes costos de producción y las dificultades para mantener los estándares de calidad y sostenibilidad exigidos por la UE. Los agricultores argumentan que necesitan igualdad de condiciones para competir de manera justa en el mercado.

Las demandas de los agricultores catalanes y la creciente movilización en toda España subrayan la necesidad de un debate más amplio sobre la política agrícola y alimentaria de la UE, así como el papel de la agricultura en la economía y la sociedad españolas. La respuesta a estas protestas y las próximas decisiones políticas podrían ser cruciales para definir el futuro del sector agrario en España.

Por Daniel