Después de más de siete meses de silencio, la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner hizo su reaparición en público el sábado pasado. Este evento marcó su primer discurso público desde que Javier Milei, el actual mandatario, asumió el cargo en la Casa Rosada. En su discurso, Fernández de Kirchner respondió a las críticas del presidente y aprovechó la oportunidad para denunciar la pérdida de poder adquisitivo de los argentinos. «Es tremendo que el sueldo no alcance», condenó la exfuncionaria.
El regreso de Fernández de Kirchner al escenario público se produjo exactamente 21 años después de que su difunto esposo, el expresidente Néstor Kirchner, asumiera la presidencia de la república argentina. Además, su reaparición fue estratégicamente programada en respuesta a las fuertes críticas que Milei ha enfrentado durante la semana anterior en todo el país. Al respecto, es importante recordar que el gobierno tuvo que lidiar con la manifestación más masiva en su contra desde que Milei asumió el poder, cuando los argentinos tomaron las calles para defender las universidades públicas.
La exfuncionaria, que también fue vicepresidenta hasta diciembre pasado en el gobierno del expresidente Alberto Fernández, realizó su elocución durante la inauguración del Polideportivo Néstor Kirchner en Quilmes, un municipio de Buenos Aires.
Durante su discurso, Fernández de Kirchner criticó duramente la gestión de Milei, alegando que «el pueblo está siendo sometido a un inútil sacrificio». Además, rebatió las declaraciones de Milei sobre el superávit fiscal y el supuesto «milagro económico» que el presidente celebró en su discurso del lunes. «No, hermano, no tenés superávit, mirá todo lo que debés», advirtió la exfuncionaria.
Fernández de Kirchner también cuestionó la legitimidad de Milei como presidente, a pesar de su victoria en las elecciones presidenciales del pasado mes de noviembre. En sus palabras, «Nadie desconoce la legitimidad y el origen del presidente… Pero la legitimidad de origen necesita legitimarse en los resultados de la gestión». Asimismo, criticó la falta de un plan de gobierno efectivo por parte de la actual administración, y acusó a Milei y a su gobierno de colonialismo. «Más que un anarcocapitalismo, este es un gobierno anarco-colonialismo», afirmó.
Hacia el final de su discurso, Fernández de Kirchner demandó un cambio de rumbo en la política del gobierno. «El presidente tiene que dar un golpe de timón a estas políticas. Eso de que el mercado no tiene fallas…» sugirió, criticando además la gestión de Milei en torno a los sistemas de salud privados.
Después de un discurso que duró una hora y veinte minutos, la expresidenta se dirigió a la militancia que se había congregado para escucharla. Su regreso a la arena política no pasará desapercibido en el escenario político argentino, sobre todo porque esta semana la Cámara de Diputados estará debatiendo la controvertida ley de Bases.
