El consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo.

En un clima de creciente interés por las energías limpias y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, Enagás, el principal gestor del sistema gasista español, ha informado recientemente de sus resultados financieros de 2023. La empresa registró un beneficio neto de 342,5 millones de euros durante el último año, lo que representa un descenso del 8,8% en comparación con el año anterior.

A pesar de la disminución de las ganancias, las cifras de 2023 superaron las metas de beneficio que el grupo había establecido para sí mismo, que oscilaban entre 310 y 320 millones de euros. Sin embargo, estos resultados estuvieron fuertemente influenciados por las plusvalías obtenidas en los últimos años.

En 2023, las ganancias de Enagás se vieron impulsadas por las plusvalías obtenidas por la venta del gasoducto de Morelos, que ascendieron a 42,2 millones de euros. En contraste, las ganancias de 2022 incluían el ajuste del valor contable de la participación en la estadounidense Tallgrass Energy (TGE), que ascendió a 133,8 millones de euros, las plusvalías netas por la venta de GNL Quintero (132,1 millones de euros) y la entrada de socios en Enagás Renovable (49 millones de euros).

El grupo, liderado por Arturo Gonzalo, destacó que ha superado todos los objetivos financieros establecidos para el año, gracias a los avances en el plan de eficiencia en gastos financieros y operativos, el buen desempeño de las aportaciones de las sociedades participadas y la alta ejecución del Plan Estratégico 2022-2030, que ha superado las expectativas iniciales.

Enagás ha confirmado que en 2024 actualizará su plan estratégico para incluir el plan de inversiones necesarias para desarrollar la red nacional para transportar el hidrógeno verde y el corredor europeo del hidrógeno que conectará Portugal, España, Francia y Alemania, conocido como el faraónico H2Med.

El resultado bruto de explotación (ebitda) de Enagás en 2023 ascendió a 780,3 millones de euros, un 2,2% menos que los 797,4 millones de euros de 2022, pero también por encima del objetivo anual de 770 millones de euros que se había marcado la empresa.

Los ingresos del operador del sistema gasista español ascendieron a 919,6 millones de euros, con una caída del 5,2% con respecto al año anterior. Este descenso se debió principalmente a la reducción de 48 millones de euros en los ingresos regulados por la gestión de la red española de gasoductos de transporte de gas, como resultado del marco regulatorio 2021-2026, que contempla un recorte progresivo de la retribución.

Las previsiones de Enagás para 2024, siempre que no haya impactos extraordinarios, contemplan alcanzar un beneficio neto de entre 260 y 270 millones de euros, lo que representaría un fuerte descenso de entre el 24% y el 21%. Además, la compañía prevé un ebitda de entre 750 y 760 millones de euros para el próximo año, también por debajo de los 780 millones del año pasado.

Para respaldar el ciclo de grandes inversiones necesarias para impulsar el auge del hidrógeno verde, Enagás también planea reducir el dividendo a partir de este año. La empresa garantiza un dividendo sostenible de 1 euro por acción durante tres años (2024-2026), en comparación con los 1,74 euros que distribuirá a sus accionistas con cargo a las cuentas de 2023.

Enagás tiene planes ambiciosos para los próximos años, con el objetivo de construir una red troncal nacional de hidrógeno verde que conectará los centros de producción con los grandes polos industriales que consumen este combustible. Además, la empresa tiene previsto construir el H2Med, un gran corredor europeo de hidrógeno que llevará el hidrógeno español a Francia y Alemania.

Estas infraestructuras requerirán una inversión total bruta estimada en España de alrededor de 5.900 millones de euros. Aproximadamente el 40% de estas inversiones se financiarán con ayudas públicas, lo que significa que Enagás asumirá una inversión neta de aproximadamente 3.200 millones de euros en el período 2026-2030.

Por Daniel