Enagás se retira de EEUU: Ventajas y repercusiones de la venta de Tallgrass Energy
Este miércoles, los analistas financieros vieron con buenos ojos la retirada de Enagás del mercado estadounidense. La empresa española de gas natural vendió su participación del 30,2% en Tallgrass Energy por la considerable suma de 1.018 millones de euros, a pesar de registrar minusvalías de 360 millones de euros.
La transacción, según la compañía, tendrá un impacto positivo en los flujos de caja, lo que se reflejó en el aumento de sus acciones en un 6,27%. Los analistas de Banco Sabadell destacaron que la noticia es «muy positiva» ya que fortalece el balance de la empresa.
Esta venta permite a Enagás abordar la ejecución de las inversiones previstas en infraestructuras de hidrógeno renovable, un sector en crecimiento y considerado el futuro de la energía limpia. Al mismo tiempo, la desinversión refuerza su política de dividendos a medio plazo, una buena noticia para los accionistas de la empresa.
Renta 4, por su parte, sostiene que a pesar de las minusvalías contables mencionadas, la operación de desinversión es «positiva para el grupo». Tal como señala Aránzazu Bueno, experta de Renta 4, las minusvalías por la venta de Tallgrass «llevarán al grupo a pérdidas en este año». Sin embargo, considera que la venta tiene sentido estratégico y se enmarca dentro del proceso de rotación de activos anunciado por la compañía en su Plan Estratégico 2022-2030.
¿Por qué es positiva la venta de Tallgrass Energy?
Bueno destaca tres aspectos fundamentales:
1. La entrada de fondos permitirá dar solidez al plan de inversiones en infraestructuras de hidrógeno renovable incluidas en la lista de Proyectos de Interés Común (PCI) de la Unión Europea: H2Med y la Red Troncal Española de Hidrógeno.
2. También permitirá asegurar una posición financiera más cómoda para el reparto de dividendos a los accionistas, reforzando la confianza en la empresa.
3. El precio obtenido en la venta es superior al consenso de valoración que tenía el mercado y que se estima en el entorno de 700/850 millones.
En resumen, la venta de la participación de Enagás en Tallgrass Energy, uno de los mayores gestores de redes de transporte de gas en EEUU, no solo aporta liquidez a la empresa, sino que también refuerza su posición financiera y estratégica a largo plazo.
La operación se cerrará a finales de julio y generará las comentadas minusvalías contables de 360 millones. Enagás ya había realizado previamente una provisión de 134 millones por esta inversión.
Tallgrass, en la que Enagás entró en abril de 2020, era una apuesta por la diversificación fuera del mercado nacional, ante la madurez del mercado en España. Sin embargo, la venta de su participación parece estar en línea con los objetivos a largo plazo de la empresa.
Es importante señalar que esta desinversión no solo tiene implicaciones financieras, sino también estratégicas para Enagás. A medida que la compañía se retira del mercado estadounidense, parece estar reorientando su enfoque hacia el crecimiento y las inversiones en el sector del hidrógeno renovable.
¿Será esta la estrategia correcta para Enagás en el futuro? ¿Podrá la empresa capitalizar el creciente interés en el hidrógeno como fuente de energía renovable? Solo el tiempo dirá si esta jugada estratégica dará sus frutos.
