El actual propietario de Twitter, Elon Musk.

El multimillonario tecnológico Elon Musk, conocido por su postura absolutista a favor de la libertad de expresión, se vio recientemente envuelto en una controversia relacionada con la red social X, anteriormente conocida como Twitter, en Brasil. Musk compartió el 9 de abril un meme que criticaba el bloqueo de un número indeterminado de cuentas de la red social por orden de Alexandre de Moraes, juez del Tribunal Supremo de Brasil. Musk calificó la medida de «dictatorial» e inició una campaña en la plataforma contra el Gobierno de Lula da Silva.

Sin embargo, una semana después, la compañía de Musk decidió cambiar de rumbo. Los abogados de X aseguraron al representante de la Justicia brasileña que acatarían todas las sentencias, según una carta revisada por Reuters. Como resultado, la red social bloqueará las cuentas señaladas, probablemente relacionadas con la propagación de contenido de odio y desinformación.

El cambio de estrategia de X fue comunicado en una carta dirigida a De Moraes, en la que se aseguraba que todas las órdenes emitidas por el Tribunal Supremo y el Tribunal Superior Electoral serían plenamente cumplidas por X Corp.

Anteriormente, el equipo de X en Brasil había asegurado que no podía cumplir las órdenes sin la aprobación de la empresa, con sede en Estados Unidos. Musk había prometido que reactivaría las cuentas inicialmente bloqueadas y exigió la «dimisión o impugnación» de De Moraes. El magnate tecnológico publicó una serie de mensajes en X en los que acusaba a la mayor autoridad judicial del país de ser un «dictador» o un «traidor».

La amenaza de Musk no quedó sin respuesta. De Moraes abrió una investigación contra el segundo hombre más rico del mundo por una posible obstrucción a la justicia y advirtió que, si no acataba, X sería multada con más de 18.000 euros diarios. Musk aseguró que no retrocedería en su supuesta lucha contra la corrupción del sistema brasileño, incluso si esto suponía que su compañía perdiera todos los ingresos en Brasil o tuviera que cerrar su oficina.

De Moraes está liderando la investigación sobre el intento de golpe de Estado por parte de los seguidores del expresidente Jair Bolsonaro, a quien Musk apoyó. El intento de golpe ocurrió en enero de 2023, cuando los seguidores de Bolsonaro asaltaron el Palacio presidencial, la Corte Suprema y el Congreso de Brasil tras la derrota de su líder en las urnas.

La investigación de De Moraes también está enfocada en las «milicias digitales» bolsonaristas. Como resultado, se espera una controvertida regulación digital que obligaría a las grandes compañías de internet a detectar y denunciar el material ilegal que circula por sus plataformas.

Esta ley podría dañar la libertad de expresión en Brasil, una causa que Musk ha defendido públicamente, aunque en privado ha aceptado la mayoría de las órdenes de censura gubernamental dictadas en todo el mundo para mantener a flote el negocio de X. Según datos de mayo de 2023, Musk había cumplido hasta el 83% de las restricciones a la opinión en países como India o Turquía.

El lunes, X fue citada por el Comité Judicial de la Cámara de Representantes de EEUU para proporcionar información sobre las órdenes del Tribunal Supremo de Brasil. Los abogados de la plataforma aseguraron a De Moraes que han cumplido con la solicitud para compartir documentos judiciales confidenciales.