En un fallo histórico, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) se pronunció el martes en tres casos climáticos de gran relevancia. Los demandantes incluyeron a seis jóvenes portugueses quienes acusaron a varios países europeos, incluyendo a España, por su falta de acción ante la crisis climática. También una agrupación de mujeres jubiladas que denunció a Suiza por su insuficiente respuesta al calentamiento global. Además, el exalcalde del municipio francés Grande-Synthe presentó un caso contra Francia por no proteger el derecho a la vida de sus ciudadanos debido a su inacción en la lucha climática.
Después de más de cuatro años de litigio, el tribunal europeo se ha pronunciado a favor de la demanda suiza y ha desestimado las otras dos por motivos técnicos.
En la primera sentencia emitida, el tribunal decidió, con 16 votos a favor y solo uno en contra, a favor de la plataforma suiza de mujeres jubiladas ‘KlimaSeniorinnen’. Los jueces reconocieron que el estado suizo había fallado en la implementación de medidas para disminuir las emisiones, frenar el calentamiento global y proteger a su población del impacto de la crisis climática. Esta falta de acción, argumentaron, viola los artículos 6 y 8 de la Convención Europea de Derechos Humanos al vulnerar el derecho a la vida de los ciudadanos. Como resultado, el fallo insta a Suiza a «cumplir sus obligaciones» y aplicar las medidas necesarias para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
En los otros dos casos, el TEDH sostuvo que las demandas no cumplían los requisitos para ser admitidas a trámite. Sin embargo, según los demandantes, el simple hecho de que sus casos hayan llegado a este alto tribunal es un hito sin precedentes en la historia de los litigios climáticos. Esta es la primera vez que un caso de esta índole llega al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. También es la primera vez que un tribunal se enfrenta a una demanda que involucra a un total de 32 estados y la primera vez que se abre un caso que vincula directamente la inacción ante la crisis climática con la violación de los derechos humanos.
Gerry Liston, abogado de la plataforma Global Legal Action Network, afirmó que «El fallo contra Suiza sienta un precedente histórico que se aplica a todos los países europeos. Esto significa que a partir de ahora todos los países europeos deben revisar urgentemente sus objetivos [de reducción de emisiones] para que estén alineados con el objetivo de los 1,5 grados». Ruth Delbaere, directora de campaña del grupo activista Avaaz, agregó que «El fallo suizo sienta un precedente jurídicamente vinculante y sirve como modelo para demandar a los gobiernos por su inacción climática».
La primera demanda fue lanzada en 2017 por un grupo de jóvenes activistas portugueses de la plataforma ‘Youth4ClimateJustice’, quienes argumentaron que «la inacción de los gobiernos para abordar la crisis climática no solo pone en peligro el bienestar físico y mental de la población sino también su derecho a un futuro habitable». Esta demanda fue liderada por la activista Cláudia Duarte Agostinho y cinco jóvenes más de entre 12 y 24 años, y fue llevada a cabo por el grupo Global Legal Action Network (GLAN).
En 2018, un grupo de más de 1.700 mujeres jubiladas de la plataforma suiza ‘KlimaSeniorinnen’ presentó una demanda contra su país argumentando que este «no estaba haciendo lo suficiente para protegerlas» frente a los impactos del cambio climático. Este caso fue desatado por una oleada de calor extremo que afectó a toda Europa, poniendo en grave peligro la salud de las demandantes. Su demanda fue inicialmente desestimada por los tribunales suizos y finalmente, con el apoyo de Greenpeace, fue llevada hasta los tribunales europeos.
En 2019, el político francés Damien Carême, miembro del Partido Verde de Francia y alcalde del municipio Grande-Synthe, presentó una tercera demanda por la inacción climática de su gobierno. Argumentó que su ciudad, situada en la costa norte de Francia, se enfrentaba a una «gran amenaza» debido al rápido aumento del nivel del mar. Carême denunció que Francia no estaba cumpliendo ninguno de los compromisos climáticos prometidos hasta la fecha.
