En la actualidad, el Sindicato Médico de Córdoba está inmerso en una serie de manifestaciones que buscan una solución a las diversas problemáticas que enfrenta su colectivo en el día a día. No solo buscan ser escuchados, sino también reivindicar la presencia de todos los facultativos que están sufriendo las acciones del Sistema Sanitario Público Andaluz. Estos profesionales están luchando por mantenerse a la vanguardia en el sector sanitario, sin embargo, se enfrentan a condiciones de trabajo que son menos que óptimas.
En respuesta a esta situación, los representantes del sindicato se reunieron con la delegada de Salud, María Jesús Botella, y le entregaron un dosier que detalla «los problemas más graves y acuciantes en la provincia».
El primer tema que abordaron fue el incumplimiento del pacto de limitación de agenda. Los profesionales médicos se ven obligados a atender a más de 35 pacientes por jornada, una cifra que hace prácticamente imposible administrar de manera personalizada todas sus agendas. Esto conduce a la sobrecarga de trabajo y aumenta el riesgo de generar problemas de seguridad clínica.
Además, las clínicas y los servicios de urgencias, tanto primarios como hospitalarios, están desbordados, ya que no cuentan con los recursos necesarios para atender la alta demanda diaria. En este sentido, el Documento Marco sobre estándares de calidad de la Atención Urgente en el Sistema Sanitario Público de Andalucía establece que no se debería exceder la atención a 43 pacientes/médicos/día, sin embargo, en diversas zonas de Córdoba, como Lucena, Baena o Fernan-Nuñez, esta cifra se supera con frecuencia.
Las zonas básicas de salud (ZBS) en la capital y en Lucena también están sufriendo. En Córdoba, la falta de dialogo ha llevado a una «reorganización» forzada que ha empeorado la actuación organizativa, generando más demoras en el tiempo de consulta. Además, se carece de un Director Médico oficial. Por otro lado, en Lucena, los Equipos de Atención Primaria atienden a unas 250 personas por día, generando más de 300 avisos a los dos equipos de UVI móvil, y pidiendo un tercero para poder cubrir todas estas llamadas.
En cuanto a los temas logísticos que rodean a la empresa de ambulancias, se han encontrado deficiencias en las puertas de los vehículos, monitores erráticos y falta de zonas de descanso para los Técnicos en Emergencias Sanitarias.
El Hospital Reina Sofía de Córdoba, uno de los referentes en el sector de la sanidad en Andalucía, sufre de un déficit en el número de facultativos, especialmente en los servicios de ORL y anestesia. Hay que recordar que Córdoba es la única capital de su tamaño que cuenta con un solo hospital. Este déficit se extiende también a los hospitales comarcales, llegando a niveles preocupantes en municipios como Puente Genil y Peñarroya.
Desde el Sindicato Médico de Córdoba, se denuncia que las intenciones de la administración de fomentar la contratación de facultativos no se están cumpliendo, y exigen que se aborde este problema de forma urgente. La falta de personal está provocando un uso excesivo de la consulta de acogida, lo que impide un diagnóstico adecuado de los pacientes que acuden por una situación de salud no demorable.
Todo esto hace que la oferta laboral en el sector sanitario de Córdoba no sea atractiva, llegando a situaciones alarmantes en los Distritos de Córdoba-Guadalquivir, donde los MIR rechazan esta zona para su periodo de Formación Sanitaria Especializada. Distritos como Granada Metropolitano reciben 22 de las 39 plazas ofertadas, mientras que en Córdoba solo 3 han aplicado para las 26 plazas ofrecidas.
