La Comisión IMCO del Parlamento Europeo ha pospuesto la votación del reglamento contra la morosidad en las relaciones comerciales, una decisión que ha suscitado críticas de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM), una organización que representa a alrededor de un millón de pequeñas y medianas empresas (pymes) y autónomos en Europa. Esta postergación de la votación, inicialmente programada para marzo de 2019, ha sido influenciada por ciertos grupos políticos y ha frustrado a la PMcM, que espera que el reglamento entre en vigor durante el último pleno del Parlamento Europeo en abril, antes de las elecciones europeas.
La decisión de posponer la votación ocurre después de que los grupos conservadores, como el Partido Popular Europeo, intentaron introducir enmiendas que suavizaran el texto del reglamento. Entre estas enmiendas se encuentra la reintroducción de la «libertad de pacto entre las partes», un término que, según la PMcM, abre la puerta a plazos de pago más largos de los previstos por el reglamento de manera legal.
El presidente de la PMcM, Antoni Cañete, ha expresado su profundo malestar ante el aplazamiento de la votación, culpando a la presión de los lobbies, incluyendo el de la gran distribución. Según Cañete, esta situación representa un abuso de poder de las grandes corporaciones y organizaciones contra las pymes y autónomos europeos, con la complacencia de los políticos que no apoyan a los más vulnerables.
La PMcM ha advertido que continuará luchando contra las «dos medidas engañosas» que, en su opinión, tendrán un impacto negativo en millones de autónomos y pymes en toda Europa. Según la plataforma, estas medidas permiten a las grandes corporaciones tener el poder de cambiar una norma básica y fundamental de competencia y viabilidad para Europa.
La eurodiputada Roza Thun, ponente principal en este tema, ha sido elogiada por la PMcM por sus comentarios en contra del aplazamiento de la votación. La organización espera que se encuentre una solución que esté en línea con lo ya negociado, ya que las pymes necesitan una respuesta a este problema de morosidad.
La PMcM ha destacado que en las próximas semanas seguirá insistiendo en sus advertencias a los organismos europeos y a los eurodiputados implicados en el proceso. Según Cañete, la plataforma utilizará este tiempo para presionar a los responsables de la toma de decisiones en Europa.
Según la PMcM, la posibilidad de acordar libremente los plazos de pago entre las partes, una de las enmiendas que defienden los grupos conservadores, no garantiza la neutralidad buscada. La organización sostiene que en situaciones donde una parte económicamente débil debe financiar a una más fuerte, la falta de equidad en los plazos de pago puede surgir. Por lo tanto, la legislación debe considerar las disparidades entre las partes para asegurar un resultado neutral.

