El presidente del Parlamento balear arranca y rompe la foto de varias víctimas del franquismo

En un incidente sin precedentes en la política balear, el presidente del Parlamento balear, el diputado de Vox Gabriel Le Senne, ha desatado la polémica al arrancar y destrozar la foto de Aurora Picornell y las Roges del Molinar, mujeres republicanas represaliadas por el franquismo, durante la derogación de la ley de memoria democrática de la comunidad autónoma.

Este suceso tuvo lugar durante la sesión de consideración de la derogación de la ley de memoria democrática en la Cámara regional llevada a cabo el pasado martes. Esta ley, que ha enfrentado a diferentes sectores políticos, busca reconocer y reparar a las víctimas del franquismo.

En medio del debate parlamentario, Le Senne solicitó a las parlamentarias socialistas Mercedes Garrido y Pilar Costa, quienes forman parte de la Mesa del Parlamento autonómico, que retirasen las fotografías de dichas víctimas del franquismo pegadas a la tapa de su ordenador. Las parlamentarias se negaron a esta petición alegando que las exhibían como un “acto de justicia y reparación”.

El incidente y sus repercusiones

Ante la negativa de las parlamentarias, el presidente del Parlamento balear sostuvo que la Mesa de la Cámara “debe mantenerse neutral”, argumentando que dichas fotos no deberían ocupar ese espacio. En un acto que ha generado fuertes críticas, procedió a arrancar y romper las fotografías, aduciendo que estaba en su derecho y deber de resguardar el orden en la Cámara. Posteriormente, expulsó a las dos diputadas de la sesión.

Me corresponde guardar el orden, la Mesa debe ser neutral”, insistió Le Senne, expresando su profunda consternación por la situación. Lamentó que dos personas “que deben dar ejemplo no solo no lo han dado, sino que se han negado a obedecer”.

Las reacciones no se hicieron esperar. El portavoz parlamentario del PSIB, Iago Negueruela, calificó el comportamiento de Le Senne como “deleznable” por expulsar a las dos diputadas “por tener fotos de mujeres asesinadas”. Este incidente ha encendido el debate sobre los límites del decoro parlamentario y la neutralidad de la Mesa en la política balear.

El acto de Le Senne ha sido interpretado por algunos sectores como un rechazo a la memoria histórica y una falta de respeto a las víctimas del franquismo. Por otro lado, otros sectores sostienen que el presidente del Parlamento actuó en su función de mantener el orden y la neutralidad en la Cámara.

Este incidente ha generado una gran controversia y ha reavivado el debate en torno a la memoria histórica y la manera en que se deben tratar los símbolos y las víctimas del franquismo en la esfera pública. La reacción de Le Senne y las consecuencias de su acto seguirán siendo un tema de discusión en las próximas semanas.