El Pleno del Parlamento Europeo (PE) ha aprobado una reforma que suaviza las exigencias medioambientales de la Política Agrícola Común (PAC) y reduce la carga administrativa de los agricultores y ganaderos. Esta medida fue propuesta en respuesta a las protestas del sector agrario. El ministro español de Agricultura, Luis Planas, ha anunciado que se implementará «con efecto retroactivo al pasado 1 de enero» para beneficiar a la actual campaña agrícola.
Planas subraya la necesidad de ser comprensivos con los agricultores y ganaderos, que requieren un mecanismo más flexible y sencillo. El ministro también pedirá a la Comisión Europea una mayor flexibilidad para la aplicación del plan estratégico de la PAC en España. La aprobación del paquete de medidas que simplifican y flexibilizan la PAC ha sido recibida con satisfacción.
Los cambios en la PAC se aprobaron el miércoles con 425 votos a favor, 130 en contra y 33 abstenciones. El procedimiento de urgencia se utilizó para poder aprobar la flexibilización de la PAC antes de las elecciones europeas en junio. A finales de marzo, los estados miembros de la Unión Europea ya habían aprobado la reforma. Tras el voto en el pleno, el Consejo de la UE debe aprobar formalmente la reforma de la PAC.
Los cambios respaldados en la Eurocámara afectan a algunas de las prácticas ambientales que deben cumplir los agricultores para recibir subsidios de la PAC. Se exime a las pequeñas explotaciones (de menos de 10 hectáreas) de controles y sanciones relacionadas con los requisitos de condicionalidad. Las modificaciones también tienen como objetivo simplificar las reglas y reducir la carga administrativa.
Para recibir los pagos de la PAC, los agricultores debían cumplir una serie de nueve principios respetuosos con el medio ambiente y el clima, también denominados condicionalidades. Los cambios ahora introducen exenciones en algunos de esos principios para 2024, permitiendo a los agricultores aplicar las condiciones medioambientales revisadas en sus solicitudes de ayuda financiera de la UE este año.
Los Estados miembros tendrán más flexibilidad para decidir qué suelos proteger y en qué estación, basándose en las especificidades nacionales y regionales. En cuanto a la rotación de cultivos, seguirá siendo la práctica habitual, pero los países podrán usar la diversificación de cultivos como alternativa.
Los agricultores solo estarán obligados a mantener elementos no productivos como setos o árboles y se les animará, de manera voluntaria, a dejar tierras en barbecho o a crear nuevos elementos no productivos mediante ecoesquemas. Se permitirá a los Estados miembros conceder exenciones temporales y específicas de ciertos requisitos de condicionalidad en caso de condiciones climáticas imprevistas.
El martes, el Parlamento Europeo decidió no oponerse a la propuesta de la Comisión que complementa el paquete de simplificación de la PAC y que da a los países más margen de maniobra para aplicar el requisito de la Política Agrícola Común de mantener la proporción de pastos permanentes por superficie agrícola por encima del 5% en comparación con 2018.
