La cadena de supermercados española Mercadona realizó un cambio significativo en su estrategia comercial en 2008, en respuesta a la grave crisis financiera que se originó en los Estados Unidos y se propagó rápidamente a nivel mundial. El presidente de Mercadona, Juan Roig, declaró en aquel entonces que su objetivo principal era reducir los precios en un esfuerzo por mantener la competitividad de la empresa.
Ante este escenario, Mercadona decidió apostar por las marcas blancas. Roig comparó la crisis con una Tercera Guerra Mundial sin balas, donde la abundancia de la época pre-crisis se transformaba en escasez, y sólo las empresas capaces de adaptarse sobrevivirían. Esta decisión no fue en vano, ya que las marcas blancas han seguido ganando terreno en los años posteriores.
En 2023, las marcas blancas representaban el 43,7% de la cesta de la compra de los españoles, un aumento de cinco puntos en sólo dos años desde el 38,5% que representaba en 2021, según datos del informe de Kantar Worldpanel. Esta tendencia ha sido impulsada en gran medida por el auge de la inflación alimentaria que ha estado disparando los precios de los alimentos durante los últimos dos años.
Las marcas blancas se han convertido en una opción preferida para la mayoría de los consumidores en España y Europa en general. Marcas como Hacendado, Bosque Verde, Deliplus, Bonté, Milbona, GutBio o Auchan, asociadas a cadenas como Mercadona, Dia, Aldi o Carrefour, han ganado terreno y confianza entre los compradores.
En febrero de 2023, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de los alimentos alcanzó su punto máximo con un 16,7%. En respuesta a esta presión inflacionaria, la mayoría de las cadenas de supermercados han anunciado que reforzarán sus estrategias promocionales, con un especial enfoque en las marcas de distribución. Mercadona, por ejemplo, anunció una reducción de precios en 500 de sus artículos.
Las marcas blancas han tenido un gran impacto en la industria alimentaria, afectando a grandes compañías como Danone, que decidió cerrar una de sus fábricas en España debido a la caída del consumo de lácteos. Bimbo, dueño de la marca de pan de molde Donuts, también anunció recientemente el cierre de su factoría en Alicante, mientras que Deoleo anunció una pérdida de 34 millones de euros durante 2023.
Según los expertos de Kantar, el auge de las marcas blancas se debe tanto a las preferencias de los consumidores como a la creciente competencia entre los supermercados en este segmento de mercado. César Valencoso, director del departamento de ‘Consumer Insights Consulting’ de Kantar Worldpanel, pronostica que 2024 marcará el inicio de un nuevo periodo de estabilidad y recuperación para las grandes cadenas de distribución.
Según un sondeo realizado por Aecoc, el sector prevé una ralentización en la facturación y un estancamiento en los volúmenes de actividad para 2024. La inflación ha provocado una contención del gasto y un cambio en las preferencias de los consumidores hacia las marcas de distribución. Patricia Daimiel, directora general de NielsenIQ para el sur de Europa, concluye que «no hay límite para el crecimiento de la marca blanca».
