Lionel Messi, en un partido con el Inter de Miami.

El inicio de la nueva temporada de la liga de fútbol de Estados Unidos, con la participación estelar de Lionel Messi y su equipo, el Inter Miami, ha traído consigo un par de detalles que reflejan la inmutable grandeza del jugador argentino. Conocido también como el Barça Legends, el equipo ha hecho una entrada impresionante en la liga, con Messi liderando el camino en el campo de juego.

Al ver a Messi en acción, uno no puede evitar sentir una sensación de nostalgia. Su habilidad para combinar con Jordi Alba, Luis Suárez y Sergio Busquets sigue siendo tan precisa como antes, una reminiscencia de sus días de gloria en el FC Barcelona. Incluso los oponentes parecen estar en asombro, admirando de cerca las jugadas magistrales del argentino que tantas veces hemos aplaudido.

Sin embargo, la influencia de Messi no se limita al campo de juego. En el mundo comercial del fútbol, la fama de Messi puede ser medida por la subasta pública de la servilleta que sirvió como su primer contrato con el FC Barcelona. Este hecho refleja la magnitud del impacto que Messi ha tenido en el deporte. En la tierra de los multimillonarios, donde todo tiene un precio, la servilleta tiene un precio de salida de unos 350,000 euros.

El evento fue organizado por la casa de subastas Bonhams, que anunció el evento con la frase: «La servilleta que cambió la vida de Messi y la historia del fútbol». Sin embargo, la subasta, que inicialmente estaba prevista para marzo, ha sido aplazada hasta abril debido a un litigio entre Josep M. Minguella y Horacio Gaggioli, el actual propietario del objeto.

La disputa gira en torno al destino de esta pieza simbólica, cuyo futuro lógico siempre había sido el Museu del Barça. Minguella parece querer que este sea el caso, pero Gaggioli ha depositado la servilleta en un banco de Andorra, esperando una oferta económica del club y rechazando la idea de una donación.

El asunto parece ser una metáfora perfecta del negocio que los agentes de fútbol hacen con las jóvenes promesas y sus familias. Es notable que en ese primer contrato profesional de Messi, su firma ni siquiera aparece. La servilleta, la prisa por firmar bajo un ultimátum, y ahora la subasta, todo contribuye a magnificar un comienzo épico para el jugador argentino.

Quizás un desenlace igualmente épico sería que el propio Messi comprara la servilleta y la donara al club el día de su retiro. Para él, esa cifra de seis cifras es un cambio de bolsillo, o «cacahuetes», como se dice en Miami. Además, ¿qué magnate o jeque árabe se atrevería a regatear con el jugador y robar sus primeros recuerdos? Aunque, por supuesto, uno nunca puede descartar la audacia de un personaje como Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid.

La historia de la servilleta subastada, la disputa sobre su destino final y el deseo de Messi de recuperar sus primeros recuerdos de su carrera profesional reflejan la intensidad y la pasión que rodea al deporte del fútbol. La historia de Messi, desde sus humildes comienzos hasta convertirse en uno de los mejores jugadores de fútbol de la historia, sigue siendo una inspiración para millones de jóvenes futbolistas de todo el mundo.