Paula Badosa, la destacada tenista española, lucha contra un ciclo interminable de dolores físicos que la han mantenido fuera de la competición durante seis meses el año pasado. En su reciente debut en Dubai contra la suiza Lulu Sun (181º WTA), Badosa (74º WTA) tuvo que abandonar nuevamente por lesión justo después de perder el primer set (6-4). Esta situación está lejos de los días en que se convirtió en la primera mujer española en ganar en Indian Wells, sus lágrimas de alegría se han convertido en lágrimas de frustración.
La caída en el ranking ha sido rápida y brutal. En abril de 2022, Badosa llegó a ser la segunda mejor tenista del circuito. Sus victorias en los cuartos de final en Roland Garros 2021 y en los Juegos Olímpicos de Tokio, junto con las victorias en Indian Wells 2021 y Sídney 2022, la hicieron soñar con un Grand Slam. Sin embargo, esas esperanzas se desvanecieron cuando una fractura vertebral por estrés en la L4 le obligó a estar seis meses fuera de las pistas, cayendo del puesto 2 al 100.
Badosa, ahora establecida en Dubai, admitió: «Me gustaría no estar donde estoy. Mentalmente me cuesta asimilarlo. Soy una persona competitiva y orgullosa, así que no lo paso bien en esta situación.» A pesar de su decepción, es consciente de que el camino hacia la recuperación será lento. Cada bola que golpeó contra la red ante Lulu Sun en el único set disputado, se tradujo en una mirada al suelo, en una mueca de decepción.
Tras 194 días, reapareció este año en el Open de Australia, donde logró levantar el puño en una pista en dos ocasiones. Sin embargo, en la tercera ronda cayó ante la estadounidense Anisimova.
A pesar de todo, Badosa se mantiene positiva y trabaja duro para volver a su mejor nivel. Aunque los dolores han remitido, siguen presentes. Admitió que la lesión de espalda es complicada y prácticamente crónica. Incluso en Tailandia, tuvo que retirarse de nuevo debido a dolores de espalda.
A sus 26 años, Badosa ha tenido que abandonar hasta 32 veces. El año pasado solo pudo disputar 27 partidos, con un balance de 18 victorias y 9 derrotas. A pesar de estas adversidades, ella cree en su capacidad, «Cuando mentalmente estoy bien y no hay lesiones, sé que mi nivel de tenis es bastante bueno”, señaló.
A los 15 años, Badosa ganó el Roland Garros júnior, creando altas expectativas que le costó manejar, llevándola a sufrir una depresión. Sin embargo, se recuperó y alcanzó el pináculo del tenis. Ahora, las lesiones están obstaculizando su camino de regreso, pero ella sigue siendo optimista. «El tenis siempre está ahí», asegura la actual número 74 del ranking.
