Ramon Salazar i Soler

En el Institut Català d’Oncologia (ICO), una de las instituciones médicas más prestigiosas de Cataluña, se ha iniciado un protocolo laboral interno después de que su exdirector general, Ramon Salazar, fuera acusado de agredir a un informático. Según fuentes de la institución, este protocolo es un procedimiento de prevención y actuación ante presuntos casos de violencia ocupacional.

Salazar, quien renunció a su cargo de director del ICO en noviembre pasado tras una investigación que reveló cobros no declarados de farmacéuticas, supuestamente agredió a un informático que se negó a instalar un programa en su ordenador. Las actividades de Salazar incumplían las incompatibilidades establecidas para los altos cargos del Govern. Además, el exdirector general del ICO también enfrentó una investigación por sus actividades privadas con la empresa Sace Medhealth S.L., que él mismo fundó.

Salazar dejó de ser el administrador de Sace Medhealth S.L. cuando asumió como director del ICO, colocando a su mujer al frente de la compañía. El actual director general del ICO es Joan Brunet.

El nuevo equipo directivo del ICO recientemente destituyó al segundo al mando de Salazar, Vicenç Valentí, quien era el director asistencial del organismo y colaboraba con la empresa de Salazar. Actualmente, Salazar es el jefe de Oncología Médica del ICO, cargo que ya ocupaba antes de convertirse en su director general en 2021.

El incidente de presunta agresión ocurrió el martes 13 de febrero. Salazar solicitó a un informático, empleado de una empresa subcontratada, que instalara un programa en su ordenador. El informático se negó a hacerlo sin el permiso de la empresa debido al coste económico del software. Según fuentes, fue entonces cuando Salazar comenzó a gritar al trabajador, lo agarró por el cuello y lo zarandeó.

Aunque el informático no ha presentado ninguna denuncia, el personal del hospital informó del incidente a miembros del comité de empresa. Como resultado, el ICO activó el protocolo institucional para presuntos casos de violencia institucional.

Joan Brunet, el nuevo gerente del ICO que asumió el cargo en diciembre, se encargó de actualizar el código ético de la entidad a raíz del caso de Salazar. Este caso no solo ha afectado a Salazar, sino también a otros oncólogos, farmacólogos y psicooncólogos del centro que trabajan y colaboran con Sace Medhealth S.L., la empresa familiar del exdirector del ICO.

Una investigación de EL PERIÓDICO, realizada a finales del año pasado, confirmó que Salazar, siendo el máximo dirigente del ICO y, por tanto, un alto cargo de la Generalitat, cobró en 2022 al menos 14.036,09 euros de siete farmacéuticas, importe que no declaró al Portal de Transparència, como era su obligación. Además, Salazar negó en su declaración de Transparència recibir dinero por otras vías que no fueran su cargo como director general del ICO, el cual le proporcionaba un salario anual de 117.827,64 euros, la nómina más elevada de un alto cargo de la Generalitat.

La investigación también reveló la existencia de Sace Medhealth S.L., que pasó a estar a nombre de la mujer de Salazar poco después de que él asumiera la dirección del ICO. Esta empresa es la propietaria legal de las Tertúlies Oncològiques, unas jornadas anuales sobre cáncer que duran un día y que, bajo el sello de instituciones sanitarias públicas catalanas como el Institut d’Investigació Biomèdica de Bellvitge (Idibell) o el Vall d’Hebron Institute of Oncology (VHIO), están patrocinadas por hasta 19 laboratorios. El dinero de estas farmacéuticas va directamente a Sace Medhealth.