En la pintoresca dehesa del parque natural de la Sierra de Cardeña y Montoro en Córdoba, una joven pareja de linces ha desafiado las probabilidades y ha encontrado su hogar. Conocidos como Soberano y Teja, estos linces han elegido un hábitat poco común para su especie, marcado por una escasez de refugio, una escasez de alimento y una presencia humana considerable.
La dehesa, una extensión de tierra pública rodeada de ganado y humanos, no es el típico lugar que uno esperaría encontrar a estos animales. Sin embargo, este lugar ha sido transformado gracias a un cuidadoso trabajo de gestión forestal y biológica llevado a cabo por los responsables de la finca. Las medidas de recuperación de la biodiversidad han incluido la reforestación y la construcción de refugios para conejos (conocidos localmente como «majanos») y, ahora, para los propios linces.
El director del parque, Pedro Ignacio Torres Tevar, ha explicado cómo el propio entorno ha jugado un papel en esta transformación. A través de la recuperación de la cobertura vegetal, incluyendo la vegetación de ribera en torno a los arroyos, y la estabilización de la población de conejos, la dehesa ha experimentado un cambio significativo. En palabras de Torres, «Se está recuperando la cobertura vegetal… y la presencia de conejos se ha estabilizado a partir de tan solo una repoblación, hace unos quince años, lo que constituye un gran éxito».
La creación de refugios para los conejos ha implicado el uso de tubos de hormigón cubiertos con ramajes, proporcionando una protección efectiva contra otros depredadores como tejones y zorros que podrían excavar e invadir las madrigueras.
Conservación del Lince
Los esfuerzos de conservación del lince en la zona forman parte del proyecto Life Lynxconnect. El parque está situado en una región rica en dehesas, con grandes fincas dedicadas a la ganadería extensiva de vacuno, ovejas y cerdos ibéricos. A pesar de su ubicación, el parque cuenta con un monte mediterráneo en excelente estado de conservación, bosques de ribera, pinares y una dehesa de roble melojo.
Soberano y Teja son el resultado de la dispersión natural de la población de linces de la zona. Según Torres, «Sierra de Cardeña y Montoro y el limítrofe parque natural Sierra de Andújar en Jaén fueron, junto a Doñana, los dos únicos refugios en los que los linces sobrevivieron a principios del presente siglo, en el momento más crítico de la supervivencia de esta especie«.
Los responsables del parque están observando las actividades de los linces mediante cámaras de trampeo, capturando imágenes de los linces explorando los majanos. Sin embargo, Torres señala que «todavía no están seguros de que los linces se terminen estableciendo en este lugar. Aquí cuentan con las condiciones adecuadas, sobre todo, en lo que se refiere a su principal alimento, los conejos, pero hasta que no tengan crías no sabremos si han decidido quedarse».
Esta historia de linces en la Sierra de Cardeña y Montoro no solo ilustra la resiliencia de una especie amenazada, sino también la importancia de la gestión forestal y biológica en la conservación de la biodiversidad. A través de la implementación de medidas de conservación y la adaptación al entorno, Soberano y Teja han encontrado un hogar inesperado en la dehesa, y con suerte, este será solo el comienzo de un futuro prometedor para los linces de la región.
