Una deducción fiscal para los perceptores del salario mínimo
La próxima subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) también quedará exenta de tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Así, los trabajadores que perciban el sueldo mínimo legal por una jornada completa no pagarán impuestos a Hacienda en su declaración de la renta y recibirán íntegramente su salario, salvo la parte correspondiente a las cotizaciones sociales.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, adelantó esta medida durante una entrevista en la Cadena Ser. El Ejecutivo aprobará una nueva deducción fiscal para que estas rentas no tributen en el IRPF.
Una subida que podría rondar el 5%
La cuestión del salario mínimo, junto con las pensiones, ha adquirido protagonismo en la campaña electoral. El Gobierno prevé aprobar, con alta probabilidad, un nuevo incremento del SMI antes de las elecciones del 29 de noviembre. El aumento podría situarse en torno al 5% y, previsiblemente, no ser inferior al 4%, según confirmó nuevamente Elma Saiz.
El debate se intensificó después de que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, acusara al Ejecutivo de quedarse con parte del incremento del salario mínimo al no haber deflactado el IRPF. El dirigente popular aseguró que, si llega a La Moncloa, aprobará esta exención.
La medida requerirá el aval del Parlamento
Sin embargo, los trabajadores que cobren el salario mínimo no tendrán que pagar impuestos sobre el trabajo a Hacienda aunque finalmente no gobierne el PP. Elma Saiz avanzó que el Gobierno aprobará, junto al nuevo incremento del SMI, una exención fiscal “para que esta renta no tribute en el IRPF”.
Para aplicar esta medida será necesaria una nueva norma y su aprobación en la Diputación Permanente del Congreso. Aunque el nuevo salario mínimo depende del Ejecutivo y se regula mediante un real decreto que no necesita el visto bueno parlamentario, una medida de carácter fiscal sí requiere el aval de la Cámara.
El mecanismo aplicado en los dos últimos años
Hasta 2024, cada incremento del SMI iba acompañado de una elevación de los umbrales del IRPF hasta esa misma cuantía, con el objetivo de evitar que quienes percibían el salario mínimo tuvieran que tributar por sus ingresos.
Durante los dos últimos años, tras las discrepancias entre los socios del Gobierno de coalición, el Ejecutivo optó por no modificar el IRPF y estableció una deducción en la declaración de la renta. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, defendió no actualizar los umbrales para aumentar la recaudación, una posición que provocó un cruce de acusaciones con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Este sistema permite compensar el IRPF que correspondería pagar a los trabajadores afectados. En la práctica, quedan exentos del impuesto, aunque deben presentar la declaración de la renta para recuperar, un año después, las retenciones abonadas mensualmente durante el ejercicio anterior. Este es el mecanismo que, previsiblemente, volverá a emplear el Gobierno y que aprobará incluso si se encuentra en funciones.

