El Gobierno español se prepara para impulsar las inversiones tecnológicas en el país a través de la creación de una nueva empresa pública. La entidad, conocida como la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) o coloquialmente como SEPI Digital, se tramitará de urgencia en el Consejo de Ministros. Con esta iniciativa, el Ejecutivo espera movilizar un total de 20.000 millones de euros en inversiones tecnológicas. Además, la creación de esta entidad permitirá al Estado controlar su entrada en la corporación Telefónica.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, José Luis Escrivá, destacó que la tramitación urgente de la SETT se llevará a cabo en el próximo Consejo de Ministros, que se celebrará este martes 5 de marzo. Sin embargo, se estima que la aprobación del real decreto que establecerá la creación de la nueva entidad tardará entre «dos o tres meses».
Existen varios escenarios sobre cómo esta nueva entidad pública controlará la entrada del Estado en Telefónica. Según el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, el encargo realizado por el Consejo de Ministros en diciembre es «muy claro». Será la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) la que se encargará de entrar en el accionariado de la empresa de telecomunicaciones española.
Por su parte, Escrivá indicó que, aunque tendría sentido que la SETT gestionase la participación estatal en Telefónica, «habrá que verlo con el tiempo». En diciembre, el Estado ordenó a la SEPI adquirir hasta un 10% del capital social de Telefónica, en respuesta al sorpresivo desembarco de la operadora saudí STC. Esta última adquirió el 9,9% de la teleco española por 2.100 millones de euros en septiembre del año pasado.
El proceso de creación de la SETT requiere de un líder con un perfil específico. Fuentes cercanas al proceso indicaron que se busca a una persona con «experiencia acreditada en el ámbito de la inversión», que no necesariamente tiene que proceder de una entidad financiera. El perfil se busca principalmente debido al gran volumen de financiación que se prevé movilizar con la nueva empresa pública y al carácter inversor de la misma.
La SETT surge de la necesidad del Ejecutivo de «ganar operatividad» en la gestión del gran volumen de recursos europeos y de distinta naturaleza que se destinarán a este sector en España. Se señala que se necesita una mayor «unidad de acción» que la que ofrece el modelo actual para definir cuáles y mediante qué instrumentos se financian determinados proyectos. Estos podrían encajar simultáneamente en el Perte Chip, dotado con 12.000 millones de euros, el fondo NextTech, con 4.000 millones de euros, o el Hub Audiovisual, con 1.700 millones de euros.
Con la nueva compañía pública se busca unificar la gestión de estos fondos para «optimizar la eficacia» y «agilizar» el proceso de adjudicación de las inversiones tecnológicas del Ejecutivo. A pesar de los planes, aún no se ha decidido quién dirigirá finalmente esta nueva empresa pública, por lo que todas las opciones están abiertas en este momento. En cualquier caso, la creación de la SETT marca un hito importante en la transformación tecnológica de España y en el papel del Estado en esta evolución.
