La Junta de Andalucía avisa que la sentencia del TC sobre el delito de malversación pone en riesgo que se «recupere el dinero del caso ERE»

Junta de Andalucía lucha por recuperar millones defraudados en el caso ERE: Obstáculos constitucionales y la injerencia del gobierno central

El escándalo del caso de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) en Andalucía, que explotó hace trece años, ha vuelto a ocupar los titulares de la prensa española. La Junta de Andalucía reconoce que, hasta la fecha, sólo ha logrado recuperar 27 millones de euros de un total de 679 millones que fueron defraudados y que se buscaban reingresar a las arcas públicas a través de distintos procesos judiciales y administrativos.

Sin embargo, la lucha por recuperar estos fondos enfrenta un nuevo obstáculo: una sentencia reciente del Tribunal Constitucional que revisa la aplicación del delito de malversación a una de las personas condenadas por el Tribunal Supremo en este caso. Esta revisión podría extenderse a los demás condenados que presentaron recursos de amparo, incluido el expresidente andaluz, José Antonio Griñán.

El riesgo de no recuperar el dinero defraudado

La eliminación del delito de malversación en la condena podría poner en peligro la recuperación del dinero perdido. «No se trata de meter a nadie en la cárcel, pero queremos que el dinero que se defraudó y era de los parados andaluces vuelva a los parados andaluces», explicó el portavoz del Gobierno, Ramón Fernández-Pacheco.

Fernández-Pacheco se mostró crítico con el Tribunal Constitucional tras conocer la sentencia. En declaraciones a los medios, el portavoz del gobierno andaluz cuestionó la imparcialidad del Alto Tribunal, dividido una vez más entre magistrados conservadores y progresistas.

«¿Alguien podía tener duda de lo que iba a decir el Tribunal Constitucional? Goza ya de un descrédito absoluto por la injerencia del Gobierno de España», dijo Fernández-Pacheco.

El caso de los ERE es uno de los más sonados escándalos de corrupción en España. Implicó a altos cargos de la Junta de Andalucía y a empresarios que se beneficiaron de ayudas públicas destinadas a mitigar los efectos de los despidos colectivos.

Los fondos defraudados, que se estiman en 679 millones de euros, se destinaron a fines distintos para los que fueron concedidos, lo que llevó a la apertura de diversas vías judiciales y administrativas para intentar recuperarlos. Sin embargo, hasta el momento, sólo se ha logrado reingresar 27 millones a la administración autonómica.

Esta nueva sentencia del Tribunal Constitucional, que revisa la aplicación del delito de malversación a una de las personas condenadas por el Tribunal Supremo, podría complicar aún más estos esfuerzos.

Fernández-Pacheco lamentó que la decisión del Alto Tribunal pueda poner en riesgo la recuperación de los fondos y criticó duramente la injerencia del gobierno central. Un nuevo capítulo en un caso que, trece años después de su inicio, está lejos de cerrarse.