Archivo - Vista de la sede de Telefónica, a 28 de noviembre de 2023, en Madrid (España).

El Gobierno de España da un paso adelante para defender la ‘españolidad’ de Telefónica

El Estado español ha decidido tomar cartas en el asunto para proteger la autonomía y el carácter español de Telefónica, en respuesta a la entrada en el accionariado de Arabia Saudí. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha anunciado su entrada en el capital de Telefónica, tomando el control de un 3% de la compañía, según ha comunicado oficialmente el holding público a la CNMV. El paquete adquirido por el grupo estatal está valorado en 698 millones de euros, de acuerdo con la cotización actual de la operadora.

Este movimiento se produce después de que el Consejo de Ministros aprobara en diciembre un movimiento estratégico que autorizaba a SEPI a comprar una participación del 10% de la compañía. El objetivo de esta decisión es proteger a una empresa que el Estado considera estratégica, debido a su vinculación con la seguridad nacional y la defensa. Esto supone el regreso del Estado al accionariado de la teleco un cuarto de siglo después de su total privatización.

El detonante de estos movimientos fue la entrada de Arabia Saudí en Telefónica y su intención de convertirse en el mayor accionista del grupo, anunciada en septiembre. “La entrada de SEPI, accionista con vocación de permanencia, permitirá proporcionar a Telefónica una mayor estabilidad accionarial para la consecución de sus objetivos, contribuyendo a la salvaguarda de las capacidades estratégicas de una compañía estratégica para los intereses nacionales por su liderazgo en el sector de las telecomunicaciones y sus capacidades industriales, determinantes en áreas como la seguridad y la defensa”, explicó el holding público, dependiente del Ministerio de Hacienda.

Saudí Telecom (STC), la operadora controlada por el Estado saudí, mantiene sus planes de alcanzar una participación del 9,9%. Frente a esto, el Gobierno español ha decidido actuar. Actualmente, la teleco saudí posee un paquete directo del 4,9% y derivados financieros por otro 5% adicional que aún debe ejecutar. STC necesita la aprobación del Gobierno si quiere ejercer un control accionarial en Telefónica por encima del 4,9% o, sin superarlo, si pide un asiento en el consejo de administración del grupo español.

La entrada de SEPI permitirá reforzar el núcleo de socios españoles en Telefónica, en un intento de blindar el control del grupo. Este núcleo lo conformarán SEPI, BBVA y Caixabank, los dos grandes socios que han aportado estabilidad accionarial a la compañía y que tienen intención de seguir haciéndolo. BBVA posee una participación del 4,87% y Caixabank ha anunciado un recorte de su participación en Telefónica del 3,5 al 2,5%, pero tiene otro 2,5% en manos de Criteria, el brazo inversor de Fundación Caixa.

Este nuevo núcleo duro suma ya una posición conjunta del 13% en el capital de la teleco, superando la eventual participación del 9,9% que alcanzará la saudí STC. Además, el Estado español tiene también una participación del 17% en Caixabank a través del FROB tras la integración de Bankia.

Fuentes oficiales de Telefónica destacan que el interés por la compañía demuestra que es una empresa líder, estratégica y atractiva no sólo en el ámbito de las telecomunicaciones sino también en el desarrollo del conjunto de la nueva era digital, tanto en España como en el plano internacional. En la compañía se asegura que no tienen más información que la hecha pública por SEPI y que seguirán enfocados en la ejecución del Plan Estratégico 2023-2026 para seguir creando valor para los accionistas y procurar el mejor servicio a los clientes.

Por Daniel