El Fondo de Reserva de la Seguridad Social supera nuevamente los 7,000 millones de euros
El Ministerio liderado por Elma Saiz ha anunciado el lunes que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, también conocido como la «hucha de las pensiones«, ha superado nuevamente la barrera de los 7,000 millones de euros. Esta es una noticia de gran relevancia, ya que representa un hito en la recuperación económica de la nación, después de haber enfrentado una década de dificultades financieras.
La meta para este año es alcanzar una cifra cercana a los 9,000 millones de euros en depósito. La visión a largo plazo del Ministerio es cerrar la legislatura con un saldo positivo de 25,000 millones de euros. Aunque esta cifra es menos de la mitad del pico alcanzado antes de la crisis del 2008, es un indicativo de la recuperación económica en marcha.
Una década de retos y superación
Durante una década, el gobierno tuvo que recurrir a la ‘hucha’ para costear gastos actuales. Sin embargo, desde el año pasado, el gobierno ha comenzado a reponer los fondos de la reserva. En su punto más alto en 2011, la reserva alcanzó la suma de 66.815 millones de euros. Al 31 de mayo de este año, la reserva había acumulado 7.022 millones de euros.
El gobierno ha logrado incrementar los ingresos de este depósito, diseñado para amortiguar una parte de la jubilación del ‘baby boom’, gracias a las nuevas cotizaciones sociales introducidas en la última reforma de pensiones. En año y medio de vigencia, el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) ha contribuido a las arcas públicas con un total de 1.373 millones de euros. Este mecanismo implica un aumento de las cotizaciones sociales equivalente al 0.7%, que es financiado tanto por el trabajador como por el empresario, aunque recae mayoritariamente sobre el último.
La reforma de las pensiones aprobada durante la pasada legislatura incorpora también otros gravámenes destinados a seguir alimentando la ‘hucha’. Esto es esencial a medida que el número de jubilados aumenta, especialmente cuando la generación de empleados que actualmente tienen entre 50 y 60 años se retire. Esta generación es considerablemente más numerosa que las precedentes, por lo que requerirá de un mayor esfuerzo económico para costear sus prestaciones.
Para afrontar este desafío, a partir del próximo año entrará en vigor la ‘tasa de solidaridad‘, que es un impuesto cobrado a los salarios más altos sobre la parte de su nómina que actualmente está por encima de las bases máximas y se queda sin cotizar. Esta medida es una de las muchas iniciativas que el gobierno ha implementado para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones a largo plazo.
La superación de la barrera de los 7,000 millones de euros en la ‘hucha de las pensiones’ es sin duda una noticia positiva. Sin embargo, es importante recordar que todavía queda un largo camino por recorrer para superar completamente los desafíos económicos que enfrenta el país.
