La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, ha declarado recientemente que la guerra entre Israel y Hamás ha «devastado» la economía palestina en Cisjordania ocupada y en la Franja de Gaza. Georgieva subrayó que solo una «paz duradera» podría mejorar esta desoladora perspectiva.
Georgieva habló en una cumbre en Dubái, donde describió las «desastrosas perspectivas de la economía palestina». Según la directora del FMI, estas perspectivas se agravan a medida que el conflicto continúa. «Solo una paz duradera y una solución política cambiarán fundamentalmente la situación», dijo Georgieva. «En el plano económico, el impacto del conflicto ha sido devastador».
La guerra entre Israel y Hamás, que se desencadenó el 7 de octubre con un ataque sin precedentes del grupo islamista palestino en suelo israelí, sigue causando estragos a pesar de los esfuerzos internacionales para llegar a un alto el fuego.
En la Franja de Gaza, asolada por las operaciones militares israelíes lanzadas en respuesta al ataque, la actividad económica se hundió un 80% de octubre a diciembre de 2023 en comparación al mismo periodo el año anterior, según Georgieva. En Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967, la caída fue del 22%.
Esta cumbre, que se celebra anualmente en los Emiratos Árabes Unidos, reúne a figuras destacadas empresariales y políticas. Durante la apertura de la cumbre, Georgieva proporcionó estos datos alarmantes sobre el impacto de la guerra en la economía palestina.
Georgieva también señaló que, además de los territorios palestinos, la guerra ha tenido un impacto en el sector del turismo en los países vecinos, como Egipto y Líbano.
Por otro lado, la directora del FMI mencionó que los ataques de los rebeldes hutís frente a las costas de Yemen contra barcos comerciales, unas acciones que reivindican en «solidaridad» con los palestinos de Gaza, han supuesto «un aumento de los costos de flete y una reducción del volumen de tránsito en el mar Rojo de casi 50% este año».
La guerra entre Israel y Hamás ha tenido repercusiones económicas más allá de las fronteras de estos dos territorios. Los países vecinos y las rutas comerciales en el Mar Rojo también están sintiendo sus efectos, aumentando aún más la complejidad y la gravedad de esta situación.
Estas declaraciones de Georgieva ponen de manifiesto la devastación económica que la guerra ha causado en estos territorios y la urgente necesidad de una «paz duradera» y una solución política. Mientras tanto, la economía palestina y las de los países vecinos seguirán sufriendo las consecuencias de este conflicto prolongado.
Con la economía palestina al borde del abismo, el llamado a una paz duradera no solo es un deseo humanitario, sino también una necesidad económica. Las palabras de Georgieva resaltan una realidad que a menudo se pierde en el fuego cruzado de la guerra: la devastación económica puede durar mucho más tiempo que el conflicto mismo y puede causar tanto daño a largo plazo como cualquier bomba.
La urgencia de encontrar una solución política y duradera a este conflicto se hace aún más evidente a medida que Georgieva habla de las perspectivas desastrosas de la economía palestina. Sin embargo, hasta que se encuentre tal solución, es probable que la economía palestina y las de los países vecinos sigan enfrentando tiempos difíciles.
