La posible consecución de un acuerdo entre Washington y Teherán para permitir la reapertura del estrecho de Ormuz ha aliviado la presión sobre el mercado petrolero. Al cierre de los mercados europeos de este lunes, el barril de Brent se movía en torno a los 106 dólares, tras registrar una caída superior al 6% al comienzo de noviembre. El West Texas, referencia en Estados Unidos, descendía por debajo de los 100 dólares.

Los mercados confían en un avance diplomático

Los inversores han recibido con optimismo las conversaciones diplomáticas, aunque todavía no se ha confirmado que la Administración de Donald Trump haya aceptado la propuesta ni que las partes estén próximas a cerrar un pacto. El contexto coincide con la celebración este martes de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos.

Las bolsas europeas reaccionaron al cambio de expectativas con subidas. El Ibex-35, por ejemplo, llegó a rozar un avance del 2%. Sin embargo, los analistas piden cautela. Desde Link Securities advierten de que no puede descartarse que Estados Unidos e Israel vuelvan a atacar Irán tras los comicios legislativos estadounidenses.

El cambio de contrato explica parte de la caída

La bajada del petróleo también está vinculada a factores técnicos. El Brent cerró el viernes en 117 dólares, su mayor nivel en seis meses, pero esa cotización correspondía al contrato de diciembre, que venció el pasado 30 de octubre.

Desde este lunes, el mercado toma como referencia el contrato de enero, que ya cotizaba el viernes a 113,43 dólares. Esta diferencia se debe a que los barriles con entrega más inmediata tienen un precio superior al de los futuros, una situación conocida como backwardation. Al comparar ambos contratos, el descenso se sitúa cerca del 6,7%; frente al vencimiento anterior, la caída superaría el 10%.

La OPEP+ mantiene sus objetivos de producción

A las expectativas sobre la diplomacia se añadió la decisión de la OPEP+ de conservar sin cambios sus objetivos de producción para diciembre. Arabia Saudí, Rusia y otros cinco países decidieron congelar la oferta en un escenario en el que las restricciones al transporte de crudo continúan dificultando las exportaciones desde el golfo Pérsico.

La organización tiene prevista una nueva reunión el próximo 29 de noviembre para revisar la situación antes del invierno.

El suministro mundial sigue bajo presión

El alivio en las cotizaciones ofrece una tregua, pero la normalización del suministro aún está lejos de completarse. Las rutas alternativas han permitido mitigar parte del impacto, aunque los corredores de Omán y del mar Rojo no han logrado compensar los problemas derivados del bloqueo de Ormuz.

La advertencia más severa procede de Abu Dabi. Según Reuters, Sultan Al Jaber, consejero delegado de ADNOC, ha señalado que las reservas mundiales de petróleo han disminuido en cerca de 1.000 millones de barriles desde el comienzo del conflicto. Además, los inventarios de diésel de algunas regiones se encuentran en sus niveles estacionales más bajos de los últimos 35 años.