El Congreso de los Diputados Aprueba La Suspensión de Desahucios Hipotecarios Hasta 2028
En un movimiento sin precedentes, el pleno del Congreso de los Diputados ha aprobado por unanimidad la suspensión de los desahucios hipotecarios para deudores en situación de vulnerabilidad hasta el 15 de mayo de 2028. Este histórico acuerdo sucede en un contexto de debate sobre la posibilidad de hacer permanente una medida que ha estado encadenando prórrogas durante más de una década.
La Ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha defendido la necesidad de mantener esta protección «para evitar situaciones de exclusión social de esas personas que pueden perder su vivienda si no pueden pagar la letra de la hipoteca», en un momento de tipos de interés en el que «el futuro sigue siendo incierto», según sus palabras.
El Real-Decreto Ley y La Tramitación Como Proyecto de Ley
El Real-Decreto ley, que fue convalidado por una abrumadora mayoría de 347 votos a favor y la abstención de un diputado de Vox, se tramitará ahora como proyecto de ley. Este trámite permitirá la introducción de enmiendas al texto, lo que podría dar lugar a modificaciones en el proyecto original.
La suspensión de los desahucios hipotecarios tiene sus raíces en la ley de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social. Esta ley fue aprobada por el Gobierno del PP en 2013 para mitigar los efectos devastadores de la crisis económica de 2008.
Esta ley paralizaba durante dos años los desahucios hipotecarios de familias en situación de especial riesgo de exclusión social, incluyendo a familias numerosas y unidades familiares monoparentales con al menos un hijo a cargo, familias con menores o con dependientes o discapacitados a cargo, víctimas de violencia de género, parados y mayores de 60 años.
Desde su implementación, la moratoria se ha prorrogado en varias ocasiones. La última prórroga fue a iniciativa de Podemos, en mayo de 2020, en pleno estallido de la pandemia de COVID-19, con un decreto que no solo extendía la medida durante cuatro años, sino que también amplió las posibilidades para acoger a un mayor número de familias.
La suspensión de desahucios hipotecarios es, por tanto, una medida de protección social que busca mitigar el impacto de las crisis económicas y situaciones de vulnerabilidad en familias y personas en riesgo de exclusión social. Su aprobación por unanimidad en el Congreso de los Diputados, así como su posible tramitación como proyecto de ley, pone de manifiesto el consenso existente en torno a la necesidad de proteger a los más vulnerables en nuestra sociedad.
No obstante, en un entorno de incertidumbre económica y con tipos de interés fluctuantes, es esencial continuar trabajando en medidas que garanticen la estabilidad financiera y habitacional de las familias españolas. La suspensión de los desahucios hipotecarios es un paso importante en esta dirección, pero aún queda mucho camino por recorrer.
