El terrorismo también resulta afectado por el cambio climático

El cambio climático no solo está transformando la geografía del planeta y afectando a miles de millones de personas, sino también está alterando la ubicación de los focos terroristas en el mundo, según una nueva investigación.

La investigación liderada por Jared Dmello, experto en extremismo de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Adelaida, Australia, revela que determinadas variables climáticas tienen un impacto significativo en las actividades terroristas en India. «Los análisis indican que todas las variables climáticas analizadas -temperatura, precipitaciones y altitud- están relacionadas con patrones cambiantes de actividad terrorista», afirma Dmello.

Con el crecimiento de los centros urbanos, especialmente en áreas con climas favorables, algunas de las zonas más remotas que anteriormente eran utilizadas por los extremistas están experimentando climas cada vez más extremos y ya no son aptas para la vida humana. Esta situación ha obligado a estos grupos a emigrar a otros lugares.

«Esta investigación demuestra que frenar los efectos nocivos del cambio climático no es solo una cuestión medioambiental, sino que está directamente relacionada con la seguridad nacional y la defensa«, afirma Dmello, recientemente galardonado con el Early Career Award de la Sección de Seguridad y Prevención del Delito de la Academia de Ciencias de la Justicia Penal.

«En este estudio, nos centramos en la localización de los atentados, pero los datos también sugieren que es probable que otras formas de comportamiento extremista, como la localización de los entrenamientos, también estén cambiando en respuesta al cambio climático», añade.

El estudio publicado en el Journal of Applied Security Research se centró en la actividad terrorista en la India entre 1998 y 2017, un período durante el cual hubo 9.096 actos violentos registrados por la Global Terrorism Database. «Las temperaturas medias en la India alcanzaron máximos históricos durante nuestro período de estudio de 20 años», señaló Dmello.

«Este marco temporal representa un rango lo suficientemente amplio como para demostrar el cambio climático, y abarca también la dimensión del extremismo en el país».

Esta investigación sobre cómo el cambio climático afecta a las pautas del terrorismo proporciona una aportación importante para que los gobiernos de todo el mundo adapten sus estrategias nacionales de seguridad y defensa.

«Para reducir eficazmente la radicalización, hay otras cuestiones críticas, como la falta de vivienda, la inseguridad alimentaria, las crisis del agua y la energía, y la mejora de la igualdad social, son esenciales para garantizar un espacio más seguro para todos».

Dmello también coeditó un libro que examina la seguridad en el Ártico desde una perspectiva multidisciplinar y tiene en marcha otros proyectos: «También me interesa ampliar mis investigaciones en este campo para investigar el papel de las desigualdades en materia de agua y alimentos en la radicalización en todo el mundo».

Estudio de referencia: 10.1080/19361610.2024.2322238

Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es.

Finalmente, hay que destacar la enorme relevancia de esta investigación en la relación entre el cambio climático y el terrorismo, abriendo la puerta a nuevas formas de entender y enfrentar estos desafíos globales.