El alza del queroseno fuerza a las aerolíneas a recortar más de 563.000 plazas en España

Las aerolíneas han suprimido 3.111 vuelos previstos con destino a España durante noviembre y diciembre, lo que equivale a la retirada de 563.254 asientos en apenas seis semanas, según datos de la consultora Cirium. De este modo, cada día de esos dos meses dejarán de aterrizar en el país 51 vuelos inicialmente programados.

Menos vuelos en un año turístico de récord

El ajuste se produce en pleno mejor año turístico de la historia de España, que se encamina a rebasar por primera vez los 100 millones de visitantes extranjeros. Pese a los recortes, la capacidad aérea internacional sigue aumentando: las compañías mantienen 30,49 millones de asientos internacionales para el último trimestre, un 4,4% más que hace un año. El descenso afecta, por tanto, a las previsiones de expansión de las aerolíneas.

Noviembre concentra la mayor parte del recorte, con más de 306.000 asientos eliminados de la programación. Esta reducción absorbe casi dos tercios del crecimiento previsto para ese mes, coincidiendo con el fin de la temporada turística en las zonas costeras y el cierre de numerosos hoteles estacionales.

Con el combustible encarecido, volar con una ocupación reducida compromete aún más la rentabilidad: un avión medio vacío consume casi el mismo carburante que uno completo. Diciembre resiste mejor gracias a la campaña navideña, mientras que octubre, todavía impulsado por la temporada de verano, registra un aumento del 6,3%, con 726.079 plazas adicionales respecto al año anterior.

Buena parte del crecimiento que se mantiene en el trimestre procede de Wizz Air, la aerolínea de bajo coste húngara, que aporta casi la mitad de los nuevos asientos. En cambio, Ryanair y el grupo IAG moderan su expansión.

El combustible se dispara por la guerra con Irán

El precio del queroseno alcanzó la semana pasada los 192,44 dólares por barril, un 113,7% más que un año antes, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). En el contexto de la guerra con Irán, el coste del carburante se ha más que duplicado en doce meses, elevando una de las principales partidas de gasto del sector y abriendo la puerta a un traslado parcial del sobrecoste a los pasajeros.

El combustible supone alrededor del 30% de los costes de una aerolínea, de acuerdo con Manuel Flahault, director general de Air France-KLM para España y Portugal. El directivo señala que el encarecimiento dificulta mantener la rentabilidad, aunque advierte de que no es posible repercutir toda la subida en los billetes porque la demanda podría resentirse.

Ryanair prevé una fuerte subida de tarifas

Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, ha advertido de que Europa podría afrontar en los próximos doce meses el mayor incremento de las tarifas aéreas de su historia. Su previsión apunta a subidas de entre el 10% y el 20%, motivadas por el encarecimiento del combustible y por una posible reducción de la oferta ante eventuales quiebras o fusiones de aerolíneas.

La demanda turística mantiene su fortaleza

España conserva una posición favorable en la competencia por llenar los aviones. Hasta agosto, el país recibió 70,36 millones de turistas internacionales, un 5,4% más que en el mismo periodo del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Después del récord de 96,8 millones de visitantes registrado en 2025, la barrera de los 100 millones se sitúa al alcance.

Las agencias de viajes también constatan que la demanda se mantiene. José Manuel Lastra, presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), afirma que las reservas continúan evolucionando favorablemente y que no se espera una caída generalizada. La patronal estima un crecimiento de entre el 4% y el 7% para las agencias este año, aunque reconoce que la incertidumbre internacional ha moderado la expansión.

Algunas compañías, además, elevan su oferta. Air France-KLM incrementará un 9% los asientos de sus rutas de invierno desde España. Manuel Flahault considera que la demanda sigue siendo «resiliente y fuerte», si bien alerta de que una prolongación de la escalada del combustible podría enfriarla.

Los aeropuertos crecen, pero no todos al mismo ritmo

La actividad aeroportuaria refleja el dinamismo del mercado. Aena contabilizó 257,2 millones de pasajeros entre enero y septiembre, un 4,1% más que un año antes y un nuevo máximo histórico. Los aeropuertos de Alicante, con un avance del 10,1%, y Bilbao, con un 10,9%, registran crecimientos de dos dígitos.

Sin embargo, el récord no se extiende a toda la red. Tenerife Sur acumula hasta septiembre una caída del 3,4% de pasajeros; Fuerteventura baja un 2,1%; Lanzarote, un 0,7%; y Santiago registra un descenso del 28% tras la retirada de capacidad de Ryanair.

Europa sigue siendo el principal origen de los vuelos hacia España: aporta 25,64 millones de asientos durante el trimestre, el 84,1% del total. El largo radio presenta los incrementos más destacados. La capacidad procedente de Asia aumenta un 16,6% en octubre, un 25,1% en noviembre y un 19,3% en diciembre.

China Southern triplica sus asientos con destino a España, Cathay Pacific los eleva un 38% y Aeroméxico casi un 31%. Las aerolíneas del Golfo, pese a la guerra en la región, mantienen su programación: Emirates, Qatar y Etihad no han reducido su oferta. Solo el Caribe pierde capacidad durante los tres meses.

La exposición al precio del carburante aumentará en verano

En la comparación elaborada por Cirium, España se sitúa entre los mercados con mejor comportamiento, aunque Italia crece más durante los últimos tres meses. Francia pierde capacidad a lo largo de todo el trimestre, mientras que Grecia retrocede un 6,9% en noviembre y un 5,6% en diciembre.

España ha absorbido este primer ajuste con 1,27 millones de asientos internacionales más que hace un año. No obstante, parte del impacto del alza del combustible todavía no se ha materializado, ya que muchas aerolíneas contrataron coberturas antes de la escalada de precios.

Ryanair, por ejemplo, tiene cubierto el 80% de su consumo de combustible hasta marzo de 2027. Desde abril, esa cobertura se reducirá al 15%, de forma que el resto de su consumo quedará mucho más expuesto a las cotizaciones de mercado. Las compañías deberán planificar la próxima temporada de verano en un escenario de incertidumbre sobre el coste de llenar los depósitos y la rentabilidad de cada ruta.