La presencia de piojos es una de las preocupaciones habituales de muchas familias con la vuelta al colegio. El contacto cercano entre niños en las aulas facilita que estos insectos pasen de una cabeza a otra, por lo que prevenirlos es una prioridad para numerosos padres y madres al inicio del curso.
Para eliminarlos, suele ser necesario lavar el cabello, recurrir a champús específicos contra los piojos y realizar una limpieza minuciosa que incluya la retirada de las liendres. Frente a los numerosos consejos y mitos que circulan en Internet, el doctor David Callejo ha indicado un principio activo que, según explica, puede utilizarse tanto para prevenir como para tratar este problema.
El octanediol para prevenir y tratar los piojos
«En España, hasta el 30% de los niños tiene piojos en algún momento del año», afirma Callejo. El médico también desmonta algunas creencias frecuentes, como que estos insectos aparecen por una mala higiene o que tienen relación con el color del cabello.
Según señala, el principal factor de riesgo es llevar el pelo largo. «Los piojos no saltan ni vuelan: pasan de cabeza a cabeza por proximidad y usan los pelos largos como lianas para ir de una cabeza a otra», explica.
Un mecanismo de acción físico
Callejo apunta al octanediol como el principio activo indicado para combatir esta plaga. De acuerdo con su explicación, este producto deshidrata tanto a los piojos como a sus liendres hasta causarles la muerte.
El doctor recalca que no se trata de un pesticida químico, sino que actúa físicamente al eliminar la piel de los piojos y las liendres. Por esta razón, sostiene que los insectos no pueden desarrollar resistencia frente al producto.
Además de emplearse como tratamiento, el octanediol puede utilizarse de forma preventiva en entornos considerados de riesgo, como los colegios. Callejo indica que está disponible en distintas presentaciones y recomienda aplicar el spray sobre el cabello un par de veces por semana para evitar posibles contagios.
Los momentos con mayor riesgo de propagación
La transmisión de los piojos no está condicionada por el clima, por lo que puede producirse durante todo el año. No obstante, existen dos periodos en los que la propagación tiende a aumentar.
El principal pico coincide con la vuelta al cole, debido al reencuentro y al contacto estrecho entre los niños. También pueden registrarse brotes al comienzo de la primavera y el verano, cuando las actividades al aire libre y una convivencia más intensa con otros grupos favorecen la transmisión de estos insectos.
