Descubren una gigantesca 'piscina' de agua subterránea bajo el Mediterráneo

Descubrimiento de una gigantesca reserva de agua dulce bajo las montañas de Sicilia

En lo que se considera como una de las mayores revelaciones geocientíficas de la década, un equipo de geocientíficos ha desenterrado un tesoro escondido en las profundidades de la isla de Sicilia, Italia. No, no es una mina de oro ni una antigua ciudad perdida, sino una vasta reserva de agua dulce, escondida por siglos bajo las montañas sicilianas. Este descubrimiento, publicado en la revista Communications Earth & Environment, tiene un volumen que es, sorprendentemente, equivalente a un tercio de la capacidad total de almacenamiento de los embalses de España.

Este fascinante hallazgo se hizo posible gracias a la aplicación de técnicas de investigación empleadas en la búsqueda de yacimientos de petróleo. Los datos recogidos para estudiar la existencia de agua subterránea en los alrededores de la formación Gela, situada bajo las montañas de Sicilia, llevaron a este descubrimiento revolucionario.

Alivio para Sicilia: un nuevo suministro de agua dulce

El descubrimiento llega en un momento crucial para las autoridades sicilianas, que han estado luchando con problemas de suministro de agua debido al crecimiento constante de la población en la isla mediterránea. Con el hallazgo de esta nueva fuente de agua dulce, se abren nuevas posibilidades para abordar las crecientes necesidades de agua de la isla.

Los geocientíficos examinaron minuciosamente los mapas y los datos de los estudios previos realizados para la búsqueda de depósitos de petróleo en la región. Esto les permitió descubrir un acuífero previamente desconocido bajo las montañas Hyblaean.

El depósito de agua dulce se encuentra a una profundidad de entre 800 y 2.100 metros. Los investigadores crearon modelos 3D del acuífero para validar sus hallazgos y encontraron evidencias que sugieren que no solo es un acuífero, sino que contiene aproximadamente 17,5 kilómetros cúbicos de agua. Para poner en perspectiva la magnitud de este hallazgo, todos los embalses de España tienen una capacidad conjunta de almacenamiento de 54 kilómetros cúbicos de agua.

La pregunta que surge de este descubrimiento es: ¿Cómo llegó tanta agua dulce a este lugar y cómo quedó confinada bajo una cadena montañosa? Los científicos creen que el agua quedó atrapada allí durante la crisis de salinidad del Messiniense, un período de 700.000 años en el que se produjo un bloqueo en el Estrecho de Gibraltar que permitió que muchas partes del Mar Mediterráneo se secaran, exponiendo el fondo marino al agua de lluvia.

El equipo de investigación sugiere que esta agua de lluvia se infiltró en la corteza terrestre. Esta agua de lluvia pudo haberse acumulado bajo tierra al ser absorbida por la roca carbonatada, que actuaba como una esponja. Cuando los niveles del mar volvieron a la normalidad, el agua dulce subterránea quedó atrapada debido a la presión del agua de mar.

Además, los investigadores también encontraron lo que creen que es un probable conducto de la antigua agua de lluvia: el escarpe de Malta, una formación que se extiende alrededor del este de Sicilia.

Este descubrimiento es sin duda una noticia alentadora, especialmente para las regiones del mundo que luchan contra la escasez de agua. Sin embargo, también plantea una pregunta crucial: ¿Cómo pueden las regiones que enfrentan la escasez de agua utilizar de manera eficiente y sostenible estas vastas reservas subterráneas? Sin duda, este descubrimiento abre un nuevo capítulo en la gestión y conservación de los recursos hídricos.