Dembélé degusta una pizza tras su último partido con Francia.

En el mundo del fútbol, los jugadores suelen estar bajo una constante vigilancia y crítica, tanto por su rendimiento en el campo como por su comportamiento fuera de él. Recientemente, el futbolista francés Ousmane Dembélé ha sido objeto de críticas y controversia en las redes sociales debido a una imagen que muestra al futbolista comiendo una pizza después del último partido con su selección. Esto ha generado una serie de comentarios en contra del futbolista, que no jugó ni un solo minuto en la victoria de Francia por 3 a 0 frente a Luxemburgo.

Para muchos detractores, este comportamiento puede parecer irresponsable o poco profesional. Sin embargo, Bárbara Sánchez, nutricionista deportiva que ha trabajado con clubes de fútbol como el Atlético de Madrid Femenino, el Madrid Club de Fútbol Femenino o el Club Deportivo Leganés, y es la actual nutricionista del Agrupación Deportiva Alcorcón, ha explicado que esta práctica es muy habitual dentro de los vestuarios deportivos.

La importancia de la alimentación post-partido

Según Sánchez, la pizza es una excelente fuente de hidratos de carbono y sus ingredientes pueden ser seleccionados específicamente para responder a las necesidades nutricionales del jugador. “Es un alimento muy fácil de comer y por eso los nutricionistas piden las pizzas para después de los partidos», explica. Los tipos más habituales de pizza son las que no tienen ningún tipo de salsa añadida. Una con jamón y queso, por ejemplo, en lugar de una barbacoa. Los nutricionistas escogen alimentos que ayudan a los jugadores a recuperar su musculación y sus energías.

Otros alimentos en la recuperación deportiva

Aparte de las pizzas, hay otros alimentos que se usan para conseguir una fuente de hidratos de carbono. La pasta es muy habitual, pero según explica Sánchez, «ahora está muy de moda pokes de arroz o con base de arroz o quinoa». «De esta manera estás añadiendo una buena base de hidratos de carbono y le puedes poner proteína de calidad», como el salmón o el pollo.

Estos alimentos permiten a los jugadores comer dentro del propio vestuario. «Lo más importante es encontrar algo que sea fácil de comer y que empiecen a recuperarse a nivel muscular cuanto antes», concluye la nutricionista. Por lo tanto, la próxima vez que veamos a un futbolista disfrutando de una pizza después de un partido, en lugar de criticar, deberíamos entender que están siguiendo un plan nutricional específico para ayudar a su recuperación.

En cualquier caso, es importante recordar que los deportistas de élite como Dembélé se someten a entrenamientos físicos intensos y a dietas rigurosamente controladas por profesionales. Por lo tanto, aunque la imagen de un futbolista comiendo pizza pueda parecer chocante para algunos, no debería ser motivo de crítica sin entender el contexto completo y la ciencia detrás de estas decisiones nutricionales.