El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha realizado declaraciones que despiertan sospechas de una posible manipulación del mercado, en relación con la oferta pública de adquisición (OPA) presentada por la entidad. En una conferencia con analistas y en una rueda de prensa posterior, Torres afirmó haber mantenido conversaciones con inversores que habían expresado su disposición a aceptar la oferta.
Según fuentes jurídicas conocedoras de la operación, estas declaraciones podrían insinuar una presunta manipulación del mercado. En sus palabras, Torres reveló que el equipo de relaciones con inversores del BBVA ha estado en contacto con muchos accionistas del Sabadell, algunos de los cuales han mostrado una visión favorable sobre la transacción.
La base de estas sospechas es la denuncia que el Sabadell presentó ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a última hora del jueves. En su denuncia, la entidad catalana argumenta que cierta documentación e información presentada por el BBVA podría introducir datos incompletos que pueden afectar al mercado.
Según medios jurídicos, el problema radica en que toda la información, una vez iniciado el proceso de la oferta, debería estar incluida en el folleto de la oferta. Es decir, el BBVA debería haber explicado en el folleto que ya había contactado con accionistas y que estos le habían expresado su opinión favorable a la operación. Incluso debería haber especificado quienes son estos inversores y cuánto capital social poseen.
El Sabadell señaló un incumplimiento del artículo 32 de la ley de opas que insta a los miembros de los órganos de administración y dirección de la entidad que intervienen en la operación a abstenerse de difundir o publicar cualquier dato o información que no figure en el anuncio previo de la oferta.
Por otro lado, algunas fuentes cercanas al BBVA restan importancia a la denuncia. Según estas, la denuncia no puede paralizar ni anular la oferta y, en el peor de los casos, podría resultar en un expediente sancionador y, en el mejor de los casos, en una rectificación del banco en el propio folleto.
En el sector, se destaca que la intención del Sabadell con la denuncia no es tanto paralizar la operación, sino lanzar una advertencia de que no pasarán por alto ninguna irregularidad, ya que se encuentran en guerra total con el BBVA.
Otras fuentes señalan al artículo 17.4 del reglamento sobre abuso de mercado como posible base para la denuncia del Sabadell. Este reglamento establece que el emisor de derechos del mercado, en este caso el BBVA, puede retrasar la difusión pública de la información privilegiada bajo ciertas condiciones.
Uno de los factores clave es que el retraso en la difusión no puede inducir al público a confusión o engaño. Precisamente, este es el punto mencionado en la denuncia ante la CNMV. Sin embargo, está por determinar qué constituye realmente un indicio de engaño y, por ende, la batalla jurídica en la que se embarcarán los asesores de los bancos en las próximas semanas.
