Las regiones costeras alrededor del mundo están enfrentando una serie de amenazas interrelacionadas, todas ellas vinculadas al cambio climático. Estas amenazas no solo ponen en peligro la vida de las personas que viven en estas áreas, sino también su sustento. Expertos en el tema advierten que actualmente no existe un objetivo global para asegurar la resiliencia de las regiones costeras y piden que se integre este tema en la agenda del desarrollo sostenible.
Esta preocupación se refleja en el sexto de los diez libros blancos que se presentarán durante la Conferencia de la Década del Océano de la UNESCO, que se celebrará del 10 al 12 de abril en Barcelona. Estos libros marcarán el camino a seguir para preservar el océano y el equilibrio que aporta al planeta.
El libro blanco, elaborado por un grupo de unos cincuenta expertos, enumera los múltiples riesgos que amenazan las costas. Entre estos se encuentran el aumento del nivel del mar, tsunamis, lluvias intensas, deslizamientos de tierra, ciclones, inundaciones costeras, erosión, deshielo glaciar, intrusiones de agua salada, sequías, degradación de humedales, acidificación y desoxigenación. Muchas regiones costeras ya están experimentando estos fenómenos.
Además de estas amenazas directamente exacerbadas por el cambio climático, existen otros factores que aumentan la tensión en el ecosistema, como las aguas residuales y derrames, la sobrepesca y las presiones del turismo costero. Todos estos factores contribuyen a otros peligros, como la pérdida de biodiversidad, floraciones nocivas y especies invasoras.
Los expertos sugieren que el primer paso para enfrentar estos peligros es analizarlos en detalle, para luego evaluar y mitigar los riesgos. Este proceso requiere un enfoque holístico que incorpore factores ambientales, humanos y socioeconómicos, teniendo en cuenta el papel fundamental de las regiones costeras.
Para asegurar la resiliencia de las áreas costeras y preservar sus funciones bajo condiciones cambiantes, los expertos indican que es necesario trabajar en dos factores esenciales: la elaboración de innovadores planes estratégicos de adaptación y la implementación de sistemas de alerta temprana basados en múltiples amenazas.
Los expertos enfatizan que muchos de los peligros pueden tener efectos en cascada que aún se desconocen. Por lo tanto, los planes de adaptación deben tener en cuenta múltiples escenarios. Crear la infraestructura necesaria para la adaptación no solo evitará poner en riesgo la vida de más personas y sufrir mayores pérdidas económicas, sino que también incentivará un mayor desarrollo e inversión de capital en áreas vulnerables.
El documento también señala que los países están comenzando a tomar conciencia de la importancia de tener una visión a largo plazo para convertirse en una sociedad resistente al clima, completamente adaptada a los inevitables impactos del cambio climático. Esto requiere una estrecha colaboración entre la investigación y la gestión.
La cooperación internacional es fundamental para enfrentar estos desafíos, ya que la activación de sofisticados sistemas de alerta temprana requiere un intercambio mundial de datos de observación in situ y basados en el espacio, procesados en centros de modelado de supercomputación avanzada.
Los expertos también advierten que esta cooperación debe ser inclusiva con todas las regiones. El libro blanco propone indicadores para medir el progreso hacia un enfoque integral y adaptativo en la planificación de la resiliencia costera.
Desde hace más de un año, más de 150 expertos trabajan en la elaboración de una estrategia para preservar el océano que se plasmará en los 10 libros blancos. Estos libros abordan los retos principales, que están interrelacionados entre sí: la contaminación marina, la protección del ecosistema, el cambio climático, economía oceánica sostenible, los alimentos azules sostenibles, la construcción de comunidades resilientes, observaciones, datos y Sistemas de Pronóstico y Alerta Temprana ante desastres, desarrollo de capacidades, alfabetización oceánica y conocimiento indígena y local, y patrimonio cultural.
