El Gobierno Español ha reanudado la reforma de la regulación de las cuentas de pago básicas, un producto bancario establecido por la Unión Europea en 2014. Este producto fue diseñado para garantizar un acceso casi universal a los servicios financieros, especialmente para los grupos vulnerables. Según fuentes del Ministerio de Economía, se permitirá a las personas que cumplen con los criterios de vulnerabilidad solicitar una cuenta de pago básica gratuita incluso si ya tienen otra cuenta bancaria. Esta decisión representa un avance significativo en la inclusión financiera.
La inclusión de esta novedad se ha realizado en el proyecto de ley para la creación de la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero, que fue re-aprobado por el Gobierno la semana pasada y ya está en camino hacia el Congreso. Este proyecto de ley busca evitar que los bancos rechacen la concesión de cuentas de pago básicas a personas que cumplen con los requisitos para tenerlas. Esto ha sido una antigua demanda de asociaciones de defensa de colectivos vulnerables, especialmente inmigrantes, refugiados y solicitantes de asilo.
Según la ley de 2019, las personas que cumplen con los criterios de vulnerabilidad, que pueden incluir tener ingresos familiares brutos de entre dos y tres veces el IPREM (14.400 y 21.600 euros) y no ser propietario de una empresa o un inmueble distinto a la vivienda habitual, podrán solicitar una cuenta de pago básica gratuita incluso si ya tienen otra. Los solicitantes que ya tienen una cuenta y desean cerrarla también podrán solicitar una cuenta básica, algo que no estaba permitido hasta la fecha.
El proyecto de ley también aclara en qué supuestos las entidades estarán obligadas a abrir cuentas de pago básicas y qué documentos identificativos serán válidos en casos más complejos. También se ha encargado al Banco de España que desarrolle un modelo de solicitud estándar que los bancos deberán poner a disposición de los interesados en sus páginas web y oficinas.
El proyecto de ley establece que no solo los solicitantes de asilo tienen derecho a una cuenta de pago básica, sino todos los que soliciten protección internacional. Además, se elimina de la ley la necesidad de abrir cuentas para aquellos que «no tengan un permiso de residencia pero su expulsión sea imposible por razones jurídicas o de hecho», ya que no hay forma de acreditar lo segundo en muchos casos.
El proyecto normativo establece como documentos válidos para identificarse ante los bancos los cuatro expedidos por el Ministerio del Interior que justifican las diferentes fases de la solicitud de protección internacional o la condición de apátrida.
Las asociaciones de defensa de colectivos vulnerables y de consumidores como Asufin han denunciado durante años que los bancos deniegan estas cuentas a personas que, aunque están en situación administrativa irregular, no pueden ser expulsadas del país. También han criticado la falta de formación de los empleados bancarios sobre el producto y la documentación válida, así como el incumplimiento de la obligación de denegarla por escrito.
Desde el sector financiero, se argumenta que la normativa choca con las fuertes obligaciones que imponen las leyes de lucha contra el blanqueo de capitales. Los bancos españoles abrieron 47.728 de estas cuentas entre 2018 y 2021 a un ritmo creciente, pero rechazaron 3.220, un 7,41% del total que recibieron.
En resumen, la Unión Europea creó las cuentas de pago básicas en 2014 para garantizar un derecho casi universal a los servicios financieros para todos los residentes en su territorio, independientemente de su situación legal. Con las cuentas de pago básicas, se busca que las personas que no son rentables para los bancos también puedan acceder a los servicios financieros. Actualmente, tener una cuenta es imprescindible para poder cobrar una nómina o una ayuda o prestación social, así como para pagar el alquiler de ciertas viviendas y servicios básicos. Las entidades financieras tienen desde 2017 la obligación de informar y ofrecer estas cuentas a las personas que las soliciten y acrediten cumplir los requisitos.

