Situación actual de las obras de The Line en el desierto saudí

En el vasto y solitario desierto de Arabia Saudí, una avalancha de maquinaria de construcción está trabajando día y noche en un proyecto ambiciosamente visionario conocido como The Line. Este proyecto, impulsado por el gobierno saudí, promete un edificio de 170 kilómetros de largo y tan alto como el Empire State Building, con la capacidad de albergar a 9 millones de habitantes. Originalmente, se esperaba que para 2030, el proyecto pudiera acoger a sus primeros 1.5 millones de residentes. Sin embargo, parece que las cosas no están yendo tan bien como se esperaba.

Según informa Bloomberg, el príncipe heredero Mohammed bin Salman ha decidido reducir el alcance de este proyecto colosal. Ahora, las expectativas se han reducido a menos de 300.000 habitantes para 2030, una disminución significativa en comparación con las proyecciones iniciales. Como resultado, algunos contratistas ya han comenzado a despedir a su personal para ajustarse a los recortes.

El príncipe heredero tiene la visión de que Neom, un proyecto con un presupuesto de 1.5 billones de dólares y ubicado en la costa del Mar Rojo, se convierta en un faro de innovación que transforme la economía de Arabia Saudí. Este proyecto aspira a ser un pionero en tecnologías sostenibles que revolucionen la vida cotidiana.

Además de The Line, los planes de Neom incluyen la construcción de una ciudad industrial, puertos y macrocomplejos turísticos. También se planea celebrar los Juegos Asiáticos de Invierno de 2029 en una futura estación de montaña llamada Trojena, que albergará las pistas de esquí más sofisticadas del mundo en pleno desierto.

Para llevar a cabo este proyecto, el Ministro de Finanzas, Mohammed Al Jadaan, ha declarado que se necesita un periodo de tiempo más largo para «construir fábricas y disponer incluso de recursos humanos suficientes». Por lo tanto, el retraso en algunas partes del proyecto, dice, beneficiará a la economía en general.

A pesar de la reducción en el alcance del proyecto, The Line ha logrado un éxito significativo en el desarrollo de energías limpias. Se han invertido 8.000 millones de dólares para construir parques solares y eólicos que se utilizarán para obtener hidrógeno verde, una industria en la que Arabia Saudí aspira a ser líder mundial.

Sin embargo, la reducción del proyecto coincide con un momento en que las reservas de efectivo del fondo soberano saudí han caído a 15.000 millones de dólares en septiembre, el nivel más bajo desde 2020, el primer año del que se dispone de datos.

The Line ha estado rodeado de controversia desde su anuncio. A pesar de que el régimen saudí lo presenta como un ejemplo de sostenibilidad, muchos expertos en arquitectura y medio ambiente advierten que es imposible que un proyecto de tal magnitud sea sostenible. Philip Oldfield, de la Escuela de Medio Ambiente de Sidney (Australia), calcula que la construcción de The Line produciría más de 1.800 millones de toneladas de CO2, equivalentes a cuatro años de las emisiones totales del Reino Unido.

La viabilidad de proveer agua para una población tan grande, la implementación de transporte no contaminante, la iluminación de este gigantesco edificio y otros aspectos han sido analizados en profundidad por el experto en arquitectura y youtuber, Luis Lope de Toledo.

Aunque todavía persisten muchas incertidumbres en torno a The Line, el proyecto ha generado una gran expectación a nivel mundial, tanto positiva como negativa, y parece que no todas las expectativas iniciales se cumplirán tal y como estaban planeadas.