'Chiqui' estaba en «plenas facultades» y no había «consumido droga» cuando mató a su vecino y al guardia civil en Santovenia

El asesino de Santovenia en plenas facultades durante el doble crimen

Un hombre conocido como ‘Pablo Antonio S.H.‘, alias ‘Chiqui‘, se encuentra en medio de un juicio por dos asesinatos que cometió mientras estaba en plenas facultades. Durante una noche trágica en su casa de Santovenia (Valladolid), Chiqui mató a su vecino y luego se atrincheró durante once horas, armado con un fusil. Después, disparó y mató al líder de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil que había acudido al lugar.

Un informe pericial psicológico presentado en el juicio confirmó que Chiqui estaba en plenas capacidades mentales durante la noche de los asesinatos. El informe, respaldado por dos médicos forenses, concluyó que Chiqui no estaba bajo los efectos de las drogas en el momento de los crímenes.

Durante la sexta jornada del juicio, los peritos testificaron que Chiqui estaba en plenas facultades volitivas e intelectivas durante los asesinatos. A pesar de tener antecedentes de drogadicción, Chiqui había estado en periodos prolongados de abstinencia y no sufría ninguna alteración psicopatológica.

Las pruebas también apuntaron a que Chiqui no había consumido drogas ni estaba experimentando síntomas de abstinencia en la noche de los asesinatos. Los peritos señalaron que Chiqui recordaba minuciosamente muchos detalles de la noche y mantenía un control de sus impulsos, lo cual era incompatible con el consumo de drogas.

Detalles del doble crimen

Los peritos explicaron que Chiqui había tenido una discusión con su vecino antes del asesinato. Chiqui esperó a su vecino, abrió la puerta y disparó un tiro certero. También se mencionó que Chiqui decidió no disparar al hijo de la víctima, lo cual indica un control total de sus impulsos y una conducta reflexiva.

Respecto a un posible diagnóstico de trastorno delirante crónico en el historial médico de Chiqui, los peritos discreparon con la conclusión. Explicaron que si Chiqui tuviera dicho trastorno y no estuviera tomando la medicación prescrita, estaría ingresado en un centro psiquiátrico.

En cuanto al primer asesinato, los forenses determinaron que la víctima, un hombre llamado Dioni, recibió un disparo en el estómago a cierta distancia. Dioni también presentaba lesiones en un ojo y la ceja izquierdos, que eran compatibles con una pelea que había tenido con Chiqui antes del asesinato.

En relación con el segundo asesinato, el del agente de la Guardia Civil, los forenses explicaron que la muerte fue violenta y causada por el impacto de un arma de fuego de guerra que causó «grandes destrozos». A pesar de los intentos de los médicos por salvar su vida, el agente murió debido a las graves lesiones.

El juicio continúa

El juicio de Chiqui entra en su etapa final la próxima semana, con la presentación de informes finales de las partes. El acusado se enfrenta a posibles sentencias que oscilan entre los 84 años de cárcel por dos asesinatos, tentativa de asesinato, secuestro y tenencia ilícita de armas.

La defensa de Chiqui solo reconoce la existencia de dos homicidios, uno doloso y otro imprudente, y un cargo de tenencia ilícita de armas. Se niegan a aceptar cargos de secuestro y tentativa de asesinato. A medida que el juicio avanza, las víctimas y sus familias esperan que se haga justicia en este caso perturbador y trágico.