El Hospital Sant Joan de Déu en Esplugues de Llobregat, Barcelona, ha inaugurado la primera unidad terapéutica de alta complejidad para el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en adolescentes y niños. Este innovador proyecto, pionero en España, busca no solo ofrecer un tratamiento intensivo a las pacientes, sino también involucrar a sus familias en el proceso terapéutico.
El proyecto, denominado Minerva, ha sido financiado en parte por la Conselleria de Salut con una inversión total de 8,4 millones de euros, 1,7 millones de los cuales se han destinado específicamente a esta unidad. El conseller de Salut, Manel Balcells, señaló la necesidad de atención especializada en casos de TCA especialmente graves y complicados.
Los trastornos de la conducta alimentaria, que incluyen la anorexia y la bulimia, han aumentado significativamente desde el inicio de la pandemia en 2020, con un aumento del 79% en los casos en comparación con 2018. Aunque la tendencia ha comenzado a disminuir, los niveles actuales siguen siendo significativamente más altos que en la prepandemia.
La nueva unidad Minerva tiene como objetivo dar una respuesta intensiva e integral a los casos más graves y complejos de TCA en menores de 18 años. Según el psicólogo Eduard Serrano, experto en trastornos alimentarios, entre un 20% y 30% de estos casos se cronifican. Este enfoque busca evitar la cronicidad y las «puertas giratorias» de los TCA, donde las pacientes son dadas de alta de unidades especializadas solo para reingresar al cabo de un tiempo.
En un esfuerzo por romper este ciclo, la unidad Minerva va más allá del tratamiento de las pacientes e involucra a las familias en el proceso terapéutico. Durante el periodo de tratamiento, se proporcionará a las familias un apartamento en el hospital donde podrán convivir con la paciente y los sanitarios durante 15 días. Este enfoque no solo tiene como objetivo reducir las estancias hospitalarias, sino también permitir a las familias aprender a manejar el trastorno de salud mental en un entorno controlado y seguro.
El tratamiento en la unidad Minerva se desarrollará en cuatro fases a lo largo de cuatro meses. La primera fase consiste en el ingreso de la paciente en la unidad, que durará un mes. Durante la segunda fase, la familia se unirá a la paciente en el apartamento proporcionado por el hospital durante 15 días. Durante este tiempo, los profesionales del hospital realizarán intervenciones individuales con la paciente y grupales con la familia. En la tercera fase, la paciente será atendida en su casa. La cuarta y última fase buscará la integración de la paciente con las unidades de TCA de su territorio.
La unidad Minerva está preparada para tratar a pacientes menores de 18 años que no han logrado una estabilización de la sintomatología alimentaria tras más de un año de tratamiento. La unidad cuenta con un equipo multidisciplinar formado por psicólogos, psiquiatras, nutricionistas, enfermeras y trabajadores sociales, y tiene capacidad para atender a 20 personas simultáneamente. Con un tratamiento global de cuatro meses, la unidad espera atender a un total de 60 pacientes al año.
