Castilla y León sigue destacando en el panorama nacional español por el desarrollo y gestión de su sistema de servicios sociales. La comunidad autónoma se ha mantenido firmemente en el tercer puesto en la clasificación de las comunidades en este aspecto, registrando una calificación casi sobresaliente de 6,79. Únicamente es superada por el País Vasco, que lidera con un 7,44, y Navarra, con un 6,97. Esto coloca a Castilla y León como la mejor calificada entre las autonomías de Régimen Común.
No obstante, desde 2017, la comunidad ha experimentado una ligera disminución en su calificación, habiendo perdido 0,10 puntos durante este periodo. Este dato es constatado por el Índice DEC, que es elaborado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales. A pesar de este descenso, la Comunidad sigue superando la media nacional que es de 5,21, con una ventaja de 1,58 puntos.
Castilla y León se destaca especialmente en el apartado de derechos, donde su sistema de Servicios Sociales alcanza la excelencia. Obtiene la mayor puntuación de todas las comunidades autónomas, alcanzando 1,40 de 1,50, mientras que la media nacional se encuentra en 0,95. En esta categoría, se evalúa la existencia de un plan estratégico o un mapa de cobertura, la implementación de una norma o estrategia sobre ética, y la aprobación de una norma o estrategia sobre investigación, entre otros indicadores.
En todos estos aspectos, la Comunidad aprueba con solvencia, lo que refleja el trabajo bien hecho en el desarrollo de su sistema de servicios sociales.
Un sistema equilibrado y una gran red de colaboración
El informe elaborado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales destaca que Castilla y León cuenta con un sistema equilibrado. La Comunidad tiene uno de los mejores ratios entre cobertura y gasto, gracias a la gran red de colaboración desarrollada con las entidades locales para la gestión de prestaciones y servicios. Este factor, sumado a la adecuada integración del Sistema de Atención a la Dependencia en los Servicios Sociales autonómicos, contribuye a la alta calificación obtenida.
Castilla y León también destaca en el número de profesionales por número de habitantes, con uno por cada 1.697, frente a los 1.764 estatales. En el ámbito de la dependencia, la Comunidad es líder con una nota de 8,9 del Observatorio de la Dependencia, muy por encima de la media nacional de 5,1.
Además, Castilla y León lidera en plazas residenciales de financiación pública para mayores de 70 años, duplicando la cobertura media estatal. También destaca en plazas residenciales para personas con discapacidad, con una plaza por cada 22 de estos ciudadanos, frente a las 57 del conjunto del país.
Por otro lado, la Comunidad se coloca en las posiciones más altas en cuanto a acogimientos familiares de menores. Un total del 55% de los acogimientos de la Comunidad son familiares, tres puntos por encima de la media nacional. Asimismo, Castilla y León también sobresale en la tasa de plazas de alojamiento para víctimas de violencia de género, con 21,1 plazas por cada 100 mujeres, frente a las 14,25 del conjunto del país.
En cuanto a plazas de alojamiento para personas sin hogar, Castilla y León también se sitúa por encima de la media nacional, con 82,9 plazas por cada 100.000 habitantes, frente a las 58,5 del conjunto de España. Todos estos datos refuerzan la posición de Castilla y León como una de las comunidades autónomas con mejores servicios sociales en el país.
