En honor al reconocimiento y celebración del Día del Vino con Denominación de Origen (DO) este sábado, Castilla-La Mancha, una comunidad autónoma que alberga la mayor cantidad de figuras de calidad en España con 23 DOs y una Indicación Geográfica Protegida, la de Vinos de la Tierra de Castilla, se prepara para festejar.
Con motivo de esta conmemoración, varias denominaciones de origen destacadas de la región, como La Mancha, Almansa y Uclés, participarán en un brindis colectivo y simultáneo que se llevará a cabo en 35 regiones vitivinícolas de toda España. Este evento es organizado por la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV).
Esta celebración coincide con un nuevo hito en las exportaciones de vino de Castilla-La Mancha. En febrero, las ventas internacionales aumentaron un 11,5% en volumen de facturación y un 18,4% en valor, superando los 97 millones de litros y los 64 millones de euros, según los datos proporcionados por el Gobierno autónomo.
El sector vitivinícola representa el 5% del Producto Interior Bruto (PIB) regional y genera más de 2.000 millones de euros al año. Este impresionante rendimiento económico se logra después de una importante reestructuración de más de 40.500 hectáreas de viñedo en los últimos seis años.
Elena Escobar, directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas, informa que, en términos interanuales, el sector ha generado 919 millones de euros y un volumen de 14,65 millones de hectolitros exportados. Según Escobar, el vino de Castilla-La Mancha está en excelente estado de salud, con una producción cuantiosa de 24 millones de hectolitros, y se está vendiendo a mayores precios.
Escobar señala que los consumidores están valorando cada vez más los vinos blancos de Castilla-La Mancha, especialmente aquellos elaborados con la variedad Airén, una uva emblemática de la región. Esto evidencia el carácter diferenciador de los vinos de la región en comparación con otras denominaciones de origen. Además, según Escobar, se está vendiendo menos granel y más vino embotellado.
Carlos David Bonilla, presidente de la DO La Mancha, también confirma este cambio de preferencia de los consumidores hacia los vinos blancos. Bonilla destaca que este cambio de tendencia ha beneficiado a la DO La Mancha al dar a conocer la uva Airén. Sin embargo, advierte que, aunque el futuro parece prometedor, no pueden dormirse en los laureles.
Juan Fuente Rus, portavoz sectorial en Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, comparte la opinión de Bonilla. Rus, que también es gerente y director técnico en Bodegas Zagarrón, en Mota del Cuervo (Cuenca), observa un crecimiento de los vinos blancos y rosados en detrimento de los tintos. Este cambio, dice, ha ocurrido desde la pandemia y lo atribuye a la situación geopolítica actual y a los cambios de hábitos de los consumidores, además de las diferencias de precios.
A pesar de los desafíos, el Gobierno regional es optimista sobre la situación del vino en Castilla-La Mancha. La directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas afirma que seguirán defendiendo el vino de la región, un producto esencial de la dieta mediterránea, a pesar de los ataques que ha sufrido, incluyendo la necesidad de modificar el etiquetado de las botellas para indicar los posibles efectos de su consumo excesivo.
