Carlos Slim, el empresario mexicano máximo accionista de FCC y Realia

El empresario mexicano y magnate de las telecomunicaciones, Carlos Slim, ha aumentado su participación en la promotora e inmobiliaria española Realia adquiriendo un 15,26% adicional de la compañía por un monto de 137 millones de euros. La adquisición se realizó según lo comunicado en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La compra se realizó a través de FCC, una compañía de la cual Slim controla un 81,5%, y de Finver Inversiones 2020, otra sociedad vinculada al inversor. Slim adquirió un 10,26% de la compañía del fondo de inversión Polygon a través de FCC y un 5% adicional a través de Finver Inversiones 2020.

El precio de adquisición se pactó en 1,10 euros por acción, sumando un total de 125 millones de acciones adquiridas. Este precio representa una prima del 3,77% con respecto al precio de cotización de las acciones de Realia al cierre de la bolsa en la jornada en que se realizó la transacción.

Carlos Slim se convirtió en accionista de Realia en 2015, al adquirir un 25% de la compañía a Bankia por 44,5 millones de euros. Desde entonces, el empresario ha ido aumentando paulatinamente su participación en la empresa, hasta llegar a controlar más del 75% del capital. Actualmente, la sociedad de cabecera de Slim, Control Empresarial de Capital, posee el 77,3% de la promotora. Con esta reciente adquisición, Slim controlará indirectamente el 92,3% de la inmobiliaria, que fue fundada en el año 2000 por FCC y Caja Madrid.

La entrada de Slim en el capital de FCC ocurrió un año antes de su adquisición en Realia. En 2020, el magnate también comenzó a comprar acciones de Metrovacesa, una promotora que en aquel momento era participada únicamente por Banco Santander y BBVA. En tan solo cuatro años, Slim ha ido aumentando su participación hasta convertirse en el segundo máximo accionista, con un 21,2% del capital.

Tras la reciente adquisición del 15% de Realia al fondo de inversión Polygon, Slim pasa a tener una participación de más del 90% en la empresa. Esto abre la puerta a que el inversor pueda lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) con el objetivo de realizar una exclusión de bolsa de la compañía. Esta operación permitiría a Slim adquirir todas las participaciones aún en circulación y sacar a la empresa del mercado bursátil. Si se lleva a cabo, esta OPA deberá realizarse a un precio superior a los 1,1 euros por título, para incentivar a los accionistas que hasta ahora no han vendido sus participaciones a hacerlo.

Por Daniel