Bunq, una firma holandesa, ha logrado un hito significativo en la industria financiera al convertirse en el primer neobanco europeo que ha cruzado la barrera de la rentabilidad neta. En otras palabras, Bunq ha comenzado a ganar dinero con su negocio, una hazaña que no es común en su sector. En 2023, la firma ganó algo más de 53 millones de euros con su actividad, un hito notable no solo para la empresa, sino para un sector en el que los números negros no son habituales.
A diferencia de marcas más reconocidas en España, como N26 y Revolut, que tienen alrededor de 8.000 millones de euros gestionados en depósitos de clientes a nivel global, Bunq cerró el año pasado con más de 7.000 millones de euros. Esto representa una multiplicación casi por cuatro de las cifras del año anterior.
La empresa atribuye este impresionante crecimiento a su rápida popularización, que a su vez, es un resultado de la alta remuneración de estos depósitos, la percepción de su servicio como fiable y transparente, y su eficiente plataforma tecnológica.
Bunq fue fundada por Ali Niknam en respuesta a la mala gestión de los bancos durante la crisis financiera de 2008. Su objetivo era abrir un banco que tratara bien al cliente, sin problemas de seguridad o gestiones innecesarias. Bunq opera de manera diferente a los bancos tradicionales y a otros neobancos. La firma cobra una cuota mensual en función de las necesidades del cliente, ofreciendo un servicio básico gratuito que incluye una cuenta y una tarjeta de crédito. Sin embargo, si el cliente requiere servicios adicionales, Bunq cobra una tarifa mensual de entre 4 y 20 euros, pero sin comisiones de ningún tipo.
A diferencia de Revolut o N26, Bunq se ve a sí misma creciendo de forma orgánica y no a través de rondas de financiación. Aunque Bunq ha cerrado operaciones de financiación, sus líderes insisten en que estas operaciones fueron solo para cumplir con la obligación de depositar el 3% de cada nuevo depósito en el Banco Central Europeo (BCE), y no para crecer.
La estrategia de segmentación de Bunq ha resultado ser efectiva. Se dirigen principalmente a nómadas digitales, personas interesadas en controlar su dinero, y aquellos insatisfechos con la forma en que operan los bancos tradicionales. Bunq ha sido eficaz en digitalizar procesos y minimizar fricciones con los clientes. Su logotipo colorido y el boca a boca también han jugado un papel importante en su crecimiento.
A pesar de aterrizar en España hace un año y medio, Bunq aún tiene un tamaño pequeño en el país. Sin embargo, su potencial de crecimiento es muy alto. Sin grandes campañas de difusión, la plataforma ha duplicado el número de usuarios activos y ha multiplicado por ocho el volumen de depósitos bancarios que gestiona.
Bunq tiene planes de adaptar su producto a más segmentos de la población, como estudiantes que necesitan otro tipo de operativa o cuenta bancaria, y expandir su oferta de ‘cashback’ para bares, restaurantes y transporte público a otras categorías. Bunq también tiene planes de crecer en España, reactivar el mercado del Reino Unido y expandirse a los Estados Unidos, sin alejarse de los valores del banco.
