La Comisión Europea ha detallado el acuerdo alcanzado el viernes con China, por el que ambas partes reducirán en más de la mitad la entrada de coches híbridos chinos en la Unión Europea. Las importaciones quedarán fijadas en un máximo de 350.000 vehículos al año, con un incremento anual del 6% durante los próximos cuatro años.
Según fuentes oficiales de Bruselas, las nuevas medidas comenzarán a aplicarse a principios de diciembre.
Una reducción del 56,4% respecto a las previsiones
La presencia de vehículos híbridos chinos en el mercado europeo era uno de los asuntos más delicados en las conversaciones entre las dos potencias. La Unión Europea acusa a Pekín de competir de forma «desleal» al introducir automóviles más baratos gracias a los subsidios estatales concedidos a sus fabricantes.
Además, la UE denuncia las limitaciones de acceso que afrontan las empresas europeas en el mercado chino.
De 800.000 vehículos estimados a 350.000 unidades
Las negociaciones, encabezadas por el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, concluyeron el viernes con el pacto para restringir estas exportaciones. La previsión para 2026 era de unos 800.000 vehículos, pero el volumen final se limitará a 350.000 unidades anuales, lo que representa una reducción del 56,4%.
Menos aranceles para productos europeos
El acuerdo será examinado por los líderes europeos en la cumbre que se celebrará este jueves y viernes en Bruselas. Para Sefcovic, supone «un primer paso crucial» para reequilibrar la balanza comercial con China.
El pacto también contempla una rebaja de aranceles para productos europeos, entre ellos componentes de automóviles, aceite de oliva y calzado. La medida afectará a exportaciones valoradas en 4.000 millones y permitirá a las empresas europeas ahorrar al menos 225 millones de euros, de acuerdo con las estimaciones de la Comisión.
Acceso a tierras raras e imanes permanentes
Sefcovic y el ministro chino de Comercio, Wang Wentao, alcanzaron también un «entendimiento» para facilitar el acceso a las licencias de exportación chinas de tierras raras e imanes permanentes. Con ello se busca asegurar el suministro de estos materiales a las compañías europeas.
