BBVA supera en Bolsa al Sabadell un año después del fracaso de la opa

BBVA ha logrado una evolución bursátil muy superior a la de Banco Sabadell en el año transcurrido desde el desenlace de la opa. La entidad vasca ha visto cómo sus títulos avanzaban más del doble que los de su rival catalán, mientras Sabadell ha ejecutado un amplio programa de remuneración al accionista y redefine su estrategia tras reforzar su independencia.

El desenlace de la opa y la respuesta del mercado

El 16 de octubre del pasado año, una vez cerrados los mercados y cerca de las ocho de la tarde, se conoció el resultado de la opa de BBVA sobre Sabadell, una de las operaciones más intensas de la banca española en lo que va de siglo. Tras diecisiete meses desde el lanzamiento de la oferta, la intervención del Gobierno, del regulador de los Mercados y la Competencia y una intensa campaña de mensajes y anuncios, solo el 25,3% del capital de la entidad catalana aceptó la propuesta.

La operación quedó frustrada, lejos de las expectativas del presidente de BBVA, Carlos Torres. En las primeras horas tras el desenlace, el entonces consejero delegado de Sabadell, César González-Bueno, recibió entre aplausos de los trabajadores al presidente, Josep Oliu, en una imagen que simbolizó la victoria de la entidad catalana.

Sin embargo, la evolución en Bolsa desde entonces ofrece una lectura distinta. Las acciones de BBVA han subido un 38,7%, al pasar de 16,66 euros hace un año a 23,11 euros al cierre del pasado viernes. Por su parte, Sabadell ha avanzado un 15,9%, desde los 3,01 euros por título hasta los 3,49 euros.

BBVA impulsa su negocio y la retribución al accionista

BBVA ha tratado de dejar atrás la opa con la idea de «pasar página» y considerar el asunto un «capítulo cerrado», como ha reiterado Carlos Torres. El fuerte comportamiento del negocio ha contribuido a ese objetivo, apoyado por la rentabilidad de la entidad y su capacidad para generar capital.

El beneficio acumulado hasta el 30 de junio creció un 11,1% y superó los 6.000 millones de euros. Además, el ROTE, indicador de rentabilidad por activos, pasó del 19,3% al 22,2%, en máximos de la banca europea.

La presencia de BBVA en mercados como México y Turquía elevó los ingresos por intereses un 20%, un crecimiento muy superior al registrado en la zona euro. Los préstamos aumentaron un 10,6% durante los seis primeros meses y la subida de los tipos de interés del Banco Central Europeo apunta a un beneficio récord al cierre del año.

La cotización también se ha visto respaldada por el destino del capital que estaba reservado para la opa, orientado finalmente a remunerar a los accionistas. Entre dividendos y programas de recompra de acciones, la retribución acumulada asciende a 13.160 millones de euros entre 2025 y 2026, a falta del dividendo final correspondiente al actual ejercicio.

El accionista recibió 92 céntimos por los resultados de 2025, además de un pago a cuenta de 0,37 euros con cargo a este año. A ello se suman una recompra de acciones de 3.960 millones de euros, iniciada tras el fracaso de la opa, y otra recientemente finalizada por 2.000 millones.

Sabadell ejecuta su plan de remuneración

La venta de TSB y el dividendo récord

Durante este periodo, Sabadell también ha desarrollado el ambicioso plan de remuneración que presentó el verano pasado como defensa frente a la opa. El programa prevé distribuir 6.300 millones de euros hasta 2027, una cifra equivalente al 40% de su capitalización.

La venta de su filial británica TSB al Santander por 3.300 millones de euros fue determinante. La operación retiró del balance 2.500 millones, que se destinaron a los accionistas mediante un dividendo pagado el pasado 27 de mayo.

Ese desembolso se concretó en un dividendo de 0,50 euros por acción, el mayor de la historia de Sabadell, por un importe total de 2.500 millones de euros. Esta cantidad se añadió a los 1.300 millones distribuidos con cargo al ejercicio anterior y a una recompra de acciones de 800 millones, iniciada el pasado febrero.

Impacto en la rentabilidad y relevo directivo

El esfuerzo de retribución al accionista tuvo reflejo en el ROTE, que descendió del 14,4% en junio de 2025 al 13,6% este año. La entidad sufrió asimismo los efectos del esfuerzo defensivo frente a la opa durante el primer trimestre de 2026, cuando fue el único de los grandes bancos que redujo sus beneficios, con una caída del 29%.

En ese contexto, César González-Bueno anunció su salida y fue relevado por Marc Armengol. La evolución mejoró posteriormente y, durante el verano, Armengol dio por superado «el valle que supuso la opa» tras conocer los resultados del segundo trimestre, al afirmar que «los ingresos van como un tiro».

El beneficio se recuperó hasta los 971 millones de euros, igualando la cifra del año anterior. La fortaleza del crédito en España y el escenario de tipos al alza del BCE permiten anticipar, según los analistas del mercado, un cierre de 2026 por encima de las previsiones.

Un escudo frente a posibles opas

Sabadell mantiene un menor tamaño, mayor concentración en el mercado español y una menor diversificación geográfica, pero ha reforzado su independencia. Este mes ha dado un paso relevante para blindarse ante eventuales ofertas mediante la entrada del banco francés BPCE, que ha elevado su participación hasta el 9,9%.

Junto al 4,95% que controla la aseguradora Zurich, ambas posiciones suman casi un 15% del capital de Sabadell. Este núcleo de confianza, añadido al 40% de pequeños accionistas, refuerza la protección de la entidad catalana ante cualquier posible aproximación hostil.