Así es World Central Kitchen, la ONG del chef José Andrés que ha perdido a siete trabajadores en Gaza

Trágica noticia ha sacudido al reconocido chef español José Andrés y a su organización no gubernamental, World Central Kitchen (WCK), después de que siete trabajadores de la ONG perdieran la vida en un bombardeo del Ejército de Israel en el centro de la Franja de Gaza, específicamente en la gobernación de Deir al Balá.

La WCK, con sede en Estados Unidos, fue fundada por José Andrés y su esposa Patricia en 2010 tras el devastador terremoto en Haití. Nacida a raíz de una necesidad urgente, la organización se dedicó inicialmente a proporcionar ayuda alimentaria de emergencia a los supervivientes, de acuerdo con lo explicado por Reuters.

Desde entonces, la labor de la ONG ha crecido exponencialmente, extendiendo su misión para brindar apoyo y comidas a los supervivientes de otros desastres naturales, así como a refugiados y personas afectadas por conflictos. El alcance de WCK ha sido tal que ha servido decenas de millones de comidas en Ucrania desde la invasión rusa de 2022.

El equipo de la WCK se define como un equipo de socorristas de alimentos, y en su página web aclaran que su modus operandi se basa en la movilización rápida para llevar comidas a las personas más necesitadas. Su enfoque es la acción rápida, aprovechando los recursos locales y adaptándose en tiempo real a las crisis humanitarias que surjan. Su filosofía es que una comida nutritiva en tiempos de crisis es mucho más que un simple plato de comida.

En cuanto a su labor en la Franja de Gaza, la WCK participó en el primer envío de ayuda a la zona a través de un corredor marítimo desde Chipre en marzo. Un segundo envío con 332 toneladas de alimentos debía llegar a Gaza a principios de esta semana. Fue por este motivo que los trabajadores de la ONG se encontraban en el enclave palestino.

A pesar de las restricciones a la entrada de ayuda humanitaria en el territorio, los equipos de la WCK han logrado establecer una cocina de campaña en Rafah, crear una red de cocinas comunitarias en toda Gaza y enviar cientos de camiones de ayuda a comunidades que necesitan desesperadamente alimentos.

En Israel, los equipos de la WCK se han asociado con restaurantes locales para servir comidas a las personas desplazadas de sus hogares a raíz del ataque de Hamás el pasado 7 de octubre y los consiguientes bombardeos a lo largo de la frontera. Sin embargo, esta ayuda ha ido disminuyendo a medida que las necesidades alimentarias de la población han ido decreciendo.

La WCK, según su copresidente ejecutivo Javier García, es más que una organización, es un movimiento global que ha revolucionado el mundo de la respuesta humanitaria a crisis alimentarias. Su método de trabajo se basa en resolver problemas sin planes preconcebidos, sin rechazar la experiencia local de cada zona afectada.

El chef José Andrés y los miles de compañeros y voluntarios que han sido convencidos por su proyecto apuestan por el poder de la comida como instrumento para fortalecer comunidades. Así, además de mejorar la seguridad alimentaria, transmiten el conocimiento adquirido durante el proceso a los actores locales a través de la formación culinaria.

José Andrés ha enfatizado a lo largo de más de diez años de actividad de la WCK que dar de comer no es lo mismo que alimentar. Defiende que el acto de cocinar para generar un plato de comida es mucho más efectivo que simplemente entregar alimentos a una comunidad afectada por una catástrofe.