El Methanetsat ya está en funcionamiento para descubrir emisiones de metano

MethaneSAT, el primer satélite dedicado a la medición de la contaminación invisible por metano, ha sido un logro considerable en la lucha global contra el cambio climático. Lanzado en marzo por el Fondo para la Defensa del Medioambiente (EDF), el satélite ha identificado hasta 300 puntos de emisiones de metano en todo el mundo en solo dos meses de funcionamiento.

El metano es un gas que preocupa mucho a los científicos debido a su fuerte impacto en el calentamiento global. Aunque su persistencia en el medio ambiente es más reducida que la del dióxido de carbono, su poder de calentamiento de la atmósfera es 80 veces superior al CO2. Por lo tanto, el control de las emisiones de metano se considera una urgencia global.

El propósito de MethaneSAT es localizar las emisiones de metano en amplias extensiones del planeta, logrando lo que otros satélites no pueden. El satélite fue lanzado a bordo de la misión Transporter 10, de SpaceX, el 4 de marzo de 2024.

Los datos recopilados por MethaneSAT serán de gran utilidad para empresas y gobiernos, permitiendo un seguimiento de las emisiones de metano y proporcionando acceso gratuito y en tiempo real a los datos para los ciudadanos, gobiernos, inversores e importadores de gas. Además, el satélite también jugará un papel crucial en la detección de emisiones clandestinas o accidentales.

Según Fred Krupp, presidente de EDF, reducir la contaminación por metano procedente de la industria fósil y de la agricultura, que representan más de la mitad de las emisiones, es la forma más rápida de reducir el ritmo del calentamiento mientras continuamos descarbonizando nuestra economía. Sin embargo, para lograrlo, es esencial contar con datos completos de la contaminación en el conjunto del planeta. MethaneSAT nos permitirá rastrear las emisiones hasta su misma fuente, destaca Krupp.

Steven Hamburg, científico jefe de EDF y líder del proyecto MethaneSAT, afirma que el superpoder de MethaneSAT reside en su capacidad para medir con precisión los niveles de metano con alta resolución en áreas amplias, incluidas fuentes pequeñas y difusas, que representan la mayoría de las emisiones en muchas regiones.

El satélite ya orbita la Tierra 15 veces al día y mide cambios en las concentraciones de metano a un nivel de detalle de tan solo tres partes por mil millones. Se espera que los datos estén disponibles en un mes y se podrán ver en la página web de MethaneSAT y en Google Earth Engine.

«No se puede gestionar lo que no se puede medir», destaca Michael R. Bloomberg, Secretario General de la ONU para la Ambición Climática y Solutions. «Los datos de este satélite nos ayudarán a medir mejor las emisiones de metano e identificar sus fuentes, aportando más transparencia al problema, brindando a las empresas e inversores la información que necesitan para tomar medidas y empoderando al público para exigir responsabilidades a las personas», indica.

Más de 150 países han firmado el Compromiso Global de Metano para reducir sus emisiones colectivas de metano al menos un 30 por ciento con respecto a los niveles de 2020 para 2030. Este satélite ayudará a cumplir este ambicioso objetivo, pues es el único recurso que existe actualmente para saber hacia dónde se deben enfocar las acciones para reducir las emisiones de metano.

Para obtener más información sobre MethaneSAT, visite https://www.methanesat.org/.